lunes, 19 de junio de 2006

El Fútbol que viene. África.


Después de la quizá injusta eliminacion de Costa de Marfil, el triunfo de Ghana sobre República Checa, que los deja bien clasificados para pasar, y la lucha de Angola por mantenerse en el mundial. Después de los problemas con las primas de Togo y la incógnita tunecina en el grupo de España, a cuatro años de que el campeonato se celebre en Sudáfrica, hay que hablar sin duda de un fútbol que busca hacerse un hueco entre la hegemonía europeo-americana en la FIFA.

África está cada vez más presente en las mejores ligas europeas, destacando sobre el resto de jugadores africanos las actuaciones de Eto'o y Drogba, actuales estrellas del continente negro. No pocos opinan que próximamente podríamos hablar de un Balón de Oro nacido al sur del Mediterráneo. Además de estas actuaciones individuales, no está de más repasar el papel colectivo que las selecciones africanas han jugado en el mundial. Trece de estas selecciones han participado alguna vez en la Copa del Mundo de Fútbol. Si bien al principio no se trataba más que de una actuación testimonial, un cupo que había que llenar, no tardaron en progresar y arpender de sus errores anteriores.

La primera participación de un equipo africano en este campeonato fue muy al principio. Egipto viajó a Italia en 1934, siendo Nápoles la ciudad que vio debutar a este fútbol. No pasó de primera fase, siendo eliminada por Hungría por 4 a 2. Los goles egipcios fueron marcados por Fawzi. Con este pobre bagaje, una África casi totalmente colonizada por Europa volvió con su petate a cruzar el mar, tardando casi cuarenta años en regresar. Mientras tanto, la Copa Africana de Naciones echaba andar en los años cincuenta. No sería hasta México 1970 cuando Marruecos tomaría el relevo de aquel equipo Egipcio que pasó sin pena ni gloria en el segundo mundial. El equipo norteafricano tan sólo disputaría los tres partidos de primera fase, cayendo derrotada ante Alemania Federal y Perú. La gran hazaña de este equipo fue puntuar por primera vez en una fase final de un Mundial, merced a su empate a 1 con Bulgaria, no pudiendo evitar la selección marroquí quedar última de grupo. En Alemania, en 1974, Zaire (actualmente, República Democrática del Congo), realizaría la peor actuación del fútbol africano en el trofeo de la FIFA: tres partidos, tres derrotas, ningún gol a favor, 14 en contra. Sus rivales: Brasil, Yugoslavia y Escocia. Para redimir a la selección centroafricana, Túnez, en 1978, realizó una meritoria participación en el torneo. El 2 de junio del mismo año, se convertía en la primera selección de su continente en ganar un partido, nada menos que 3-1 ante México, en Rosario. Además, logró arrancar un empate a 0 frente a Alemania Federal en su tercer encuentro, quedándose a un punto de pasar a cuartos. Su derrota frente a Polonia sería decisiva para su eliminación en primera fase.

El mundial de España, en 1982, marcaría un cambio en la tendencia africana en estos campeonatos. Al ampliarse el número de participantes de 16 a 24, también lo hizo el cupo africano, de 1 a 2. Argelia y Camerún serían los encargados de representar a África en el mayor trofeo futbolístico. Aún no pudieron pasar de grupo, pero ambas empataron a puntos con el que resultó ser segundo, quedando a un suspiro del pase a segunda fase. Camerún, en su debut, se convertía en el primer equipo de su continente en no perder un partido en el mundial, empatando sus tres nada menos que ante Italia, Polonia y Perú. Argelia, por su parte, ganaría dos de sus tres encuentros, 3-2 a Chile y 1-2 a Alemania Federal, que a la postre resultaría finalista. Estos resultados llevaban a un triple empate a cuatro puntos que Argelia perdió por la diferencia de goles. África avisaba. Eran capaces. Que era posible que un equipo africano pasara de primera fase se confirmaría en México en 1986. Argelia repetía participación, y su compañera en este caso era una vieja conocida: Marruecos. Era la primera vez que cualquier equipo del continente negro repetía participación, y además era por partida doble. Argelia realizó una actuación más discreta, perdiendo contra Brasil y España (la primera vez que España se cruzaba con un africano en un mundial) y empatando con una débil Irlanda del Norte. Argelia quedaba tercera de grupo, muy lejos de los dos primeros. El único gol que consiguió Argelia en este campeonato, por cierto, fue conseguido por un futbolista apellidado Zidane. Ignoramos si guarda relación con el francés de ascendencia argelina que es considerado como uno de los mejores del mundo. Lo de Marruecos fue diferente. En un grupo correoso como era el que formaban junto a Inglaterra, Polonia y Portugal, Marruecos consiguió el pase a octavos, un pase a segunda fase que era un hito histórico. Y lo consiguió siendo primera en su grupo. Dos empates a cero y una victoria sobre Portugal dejaba a los del Atlas con 4 puntos, mientras que Polonia e Inglaterra no pasaron de 3. En octavos de final tuvieron la mala fortuna de cruzarse con Alemania. Había quedado segunda de su grupo por detrás de la Dinamita Roja, y se cruzaban ahora en el camino de África. La RFA sólo pudo ganar 1-0 por gol de Mathaus en el minuto 87. El sueño africano seguiría creciendo, pero no en esta ocasión.

En Italia 90 se daría el siguiente paso, aún no superado por el fútbol africano. Egipto y Camerún serían los encargados de hacer hacer soñar a un continente. En el caso de Egipto, hizo un papel muy discreto. Empató con la Holanda de 1990, lo que es muy meritorio, y también arrancó un punto a Irlanda, pero su derrota contra Inglaterra por 1-0 lo apeó en primera fase. El Camerún de Roger Milla es un equipo que aún se recuerda. En el partido inaugural vencieron a la que era vigente campeona: Argentina, por 1-0, al igual que vencía a Rumanía 2 a 1. La derrota ante la URSS cuando ya no se jugaban nada no evitó que pasaran como primeros de grupo y se cruzasen con Colombia en octavos. En la prórroga, a la que se llegó con empate a cero, Roger Milla hizo los dos goles que dejaban fuera a los sudamericanos. Sólo Inglaterra, en cuartos, cortó las alas de Los Leones Indomables. Un disputado 3-2, con penalty a favor de Inglaterra en el minuto 83 incluido, mandó de vuelta a casa a los de Milla, jugador que consiguió cuatro goles (dos menos que el pichichi) en el campeonato. A Estados Unidos fueron por primera vez tres equipos africanos. Marruecos y Camerún por tercera vez, Nigeria en condición de debutante. Marruecos no llegó a puntuar, al perder sus tres partidos contra Holanda, Bélgica y Arabia Saudí. Camerún, por su parte, consiguió un empate frente a Suecia, que sería tercera, pero cayó goleada ante Brasil (3-0) y Rusia (6-1, marcando Milla el gol de Camerún). Parecía que lo de Italia'90 había sido sólo un espejismo. Nigeria, la Nigeria de jugadores como Finidi, Amokachi o Amunike, todos de primer nivel futbolístico, pasó como primera en el grupo de Bulgaria (que quedaría cuarta y a la que ganó 3-0) y Argentina (con la que perdió 2-1). Sólo la que sería finalista del mundial, Italia, y en la prórroga, dejaría a esta Nigeria fuera de la competición. Tendría más oportunidades de repetir la hazaña.

Francia'98 volvió a significar un aumento en el número de equipos participantes: de 24 se pasaba a 32. La creciente calidad de los equipos africanos hizo que el cupo para ese continente creciera de 3 a 5. Camerún, Marruecos y Nigeria repetirían, Túnez regresaba y Sudáfrica debutaba. Con más pena que gloria, Camerún, Marruecos, Túnez y Sudáfrica caían eliminadas en primera fase. Lo de Nigeria lo recordamos todos. 3-2 a España, 1-0 a Bulgaria y una vergonzosa y vergonzante derrota ante Paraguay que olía a todo menos a rosas. Dinamarca daría buena cuenta de ellos en octavos, ronda a la que llegaban por segunda vez en dos participaciones. A Japón y Corea volvieron a ir Camerún, Nigeria, Túnez y Sudáfrica. Marruecos dejaba paso a otro debutante: Senegal. Sudáfrica realizó mejor actuación que en Francia, cayendo eliminada empatada a puntos con Paraguay. Camerún también rozó la clasificación a octavos, pero una derrota ante Alemania propició que Irlanda los superase en la tabla. Túnez y Nigeria cayeron como últimas de grupo, y con un sólo punto logrado en los tres partidos que disputaron. Senegal vino a ser, junto a Turquía y Corea, la sensación del campeonato. A muchos les recordó a la participación de Camerún en Italia. Como ellos, Senegal ganó al vigente campeón en el partido inaugural, en este caso Francia, y como ellos, llegaron hasta cuartos de final. Además de la victoria ante Francia consiguieron empatar con Dinamarca y Uruguay. En octavos eliminaron a Suecia, en la prórroga. En cuartos también hizo falta una prórroga para tumbarlos. Turquía lo lograría en el minuto 104 (sí, había gol de oro y chorradas así).

Con Senegal aún fresca en la memoria, volvemos la vista al presente. A día de hoy aún no hay una selección africana clasificada para segunda fase (algo que no pasaría desde 1982), pero hay firmes candidatas. Sobre todo Ghana y Túnez, hasta que lo contrario se demuestre. Angola podría dar la sorpresa y colarse a última hora. Lo que pase a partir de ahí es un misterio. Las grades decepciones de este mundial son, sin duda, Camerún, que sólo había fallado una vez a la cita mundialista desde 1982, y Costa de Marfil, que con su gran estrella, Drogba, prometía llegar lejos. Hay que decir que su inclusión en el grupo más duro del mundial tuvo que ver, porque la suerte también tiene que tocar a los grandes para llegar a serlo.

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