martes, 27 de junio de 2006

España-Francia. La previa.

Hoy puede ser la mayor ocasión que vieron los tiempos. Hoy se miden las caras las selecciones nacionales de España y Francia. Paises vecinos, rivales en ocasiones, con desavenencias en la memoria de todos. Los francos, en primer lugar, echaron de su territorio a los visigodos. No contentos con ello, siglos después conquistaran la septimania catalana a los mismos visigodos. Más tarde, ya en la Baja Edad Media, los propios francos se hicieron con el control de Occitania desplazando a la Corona de Aragón (buscad en Google la batalla de Muret). Hasta tiempos de Carlos I, en Pavía, no hubo un ajuste de cuentas en todo ello. La historia aún nos deparaba más sorpresas. Trafalgar se perdió por culpa del comandante de la flota gala, que era un inútil, para mayor gloria de Nelson. Poco después, la mayor infamia se cometería, con la invasión del ejército napoleónico, hecho "a la italiana", por la puerta de atrás, con promesas engañosas de conquistar Gibraltar y Portugal. Después vino la patochada esa de enviar a los 100.000 hijos de San Luis para abolir la constitución de Cádiz... Si a eso le sumamos que cerraron la frontera francesa tras la Guerra Civil para evitar que entraran más refugiados republicanos en suelo galo, se completa el cuadro. También está lo más reciente: los agricultores del sur de Francia volcando camiones de productos españoles en los ochenta para presionar contra la entrada de España en la CEE. La última: en la candidatura para los Juegos Olímpicos París se atrevió a presentarse para luchar contra la de Madrid. Si no hubiese sido por ello más que probablemente la capital española habría conseguido el esperado premio sin tener que esperar más. En fútbol también tenemos nuestros más y nuestros menos. Nuestra leyenda personal.

En los años 20 las selecciones de ambos paises jugaron cuatro amistosos. Los cuatro con victoria hispana. La más sonada de ellas, un 8-1 en 1929, en Zaragoza. En la siguiente década, la de 1930, sólo se encontraron en dos ocasiones (claro que entre guerras y tal no se extraña nadie), esta vez con desigual resultado: 1-0 para Francia y 2-0 para España. En los años 40, siguiendo con los amistosos, España se llevó los dos amistosos de la década, 4-0 en Sevilla en el 42 y 1-5 en París en el 49. Los años 50 fue triste para la roja, dos victorias francesas y un empate. Ya metidos en fotos en color, en los años 60, seguían los enfrentamientos hispano-galos fuera de las competiciones oficiales. La cosa se abría con victoria española en el 61 por 2-0 en Madrid, continuaba con dos empates (a 1 en París, a 0 en Barcelona) y se cerraba con un 1-3 en Lyon en el 68. La última década antes de enfrentarnos en competición oficial fue la de los 70, en la que cosechamos un empate en Valencia y una derrota por la mínima en París.

En la década de 1980 se jugarían tres amistosos (con victorias ajustadas para ambos equipos y un empate a 1), pero sobre todo, un encuentro trascendental para ambas selecciones: ante la mejor Francia de la historia hasta ese momento (Platini, Giresse, Tigana, Luis Fernández...)se enfrentaban en la Final de la Eurocopa la España de Arconada, el mejor portero del mundo, acompañados de míticos jugadores como Señor, Poli Rincón o Maceda, quienes no pudieron evitar la derrota por 2-0, que significaba la primera victoria francesa en una gran competición. La cantada de Arconada, que prácticamente se metió uno de los goles franceses, ha pasado a los anales de la historia de la España negra, junto al tercer gol de Nigeria en Francia'98, el no-gol de Cardeñosa o el codazo de Tassoti. Se da la circunstancia que ese partido se jugó un 27 de junio, 12 años exactos antes del encuentro de octavos de Alemania 2006.

En los años 90, quitando un amistoso en el 98, todo fueron choques oficiales. El primero y el segundo de ellos fue en la clasificación para la Euro de 1992. Todos recordaréis que ese año se ganaron las Olimpiadas, pero no se consiguió el pase a la Euro que ganó Dinamarca. Por encima de nosotros quedaron tanto Francia como Checoslovaquia, y de hecho el equipo galo nos pasó por encima dos veces (3-1 y 1-2). Cuatro años más tarde nos veríamos en Leeds, en la Euro 1996. El España-Francia empezaba a ser un clásico de las Eurocopas. Esa ocasión acabó en tablas, 1-1, y ambos serían eliminados en cuartos. ¿Más suerte la próxima vez? No, en el último año de la década aún nos cruzaríamos en la Euro de Holanda y Bélgica. Sería en cuartos. El duelo iba 2-1 para Francia y buscábamos desesperadamente el gol del empate que nos llevase a la prórroga. En el último minuto se pitó un penalty en el área gala. Si Raúl lo transformaba, el ánimo gabacho decaería lo suficiente para que la España que había hecho la hazaña del 4-3 a Yugoslavia en primera fase se impusiera sobre su histórico rival. Dos naciones enteras contenían la respiración, algunos rezaban, otros no se atrevíana mirar. Raúl se acercó al punto de penalty y...

hizo la de Beckhan en Corea-Japón 2002, la tiró a las nubes. El joven delantero madridista, que hoy cumple ya 29 años, falló esa inigualable ocasión. Otra vez la venganza fue invocada por todos. La vendetta se nos pone en bandeja seis años después. En octavos de un Mundial. Un partido que puede volver a poner las cosas en su sitio.

De los 27 partidos que ha enfrentado a ambos paises, España ha ganao 11, por 10 derrotas y 6 empates. Si nos fijamos sólo en partidos oficiales el dato es sumamente peor: Cuatro derrotas y dos empates. Hoy es el día en que vamos a romper esa racha. Esperamos.

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