jueves, 15 de junio de 2006

Estadísticas Absurdas: Episodio 2. El primer penalty del mundial.


El penalty, la mayor excepción al carácter colectivo del fútbol. El gol menos espectacular. La ocasión más clara de anotar. En todo caso, metáfora de la vida y sus duelos. A lo largo de la historia de los mundiales ha habido un gran número de penalties (no, esta vez no los he contado, uno tiene vida propia). En el presente mundial ya se ha producido el primer lanzamiento desde los once metros. Ha sido gol. Lo recordaréis, ha sido Villa, con la camiseta española, y ha significado el 3-0. Pudieron haberse pitado otros (uno a favor de Japón, por ejemplo, que el árbitro no vió). Nos ha extrañado, en futboladictos, que tardase tanto en llegar la pena máxima futbolera. En el penúltimo partido de la primera jornada de la primera fase. 1308 minutos (sin contar los descuentos), 32 goles, y ninguno de penalty. Al fin llegó, en el minuto 48 del decimoquinto partido del campeonato en tierras teutonas. Cinco días después de la inauguración. ¿Ha sido esto un record? Esa era nuestra pregunta. Eso ha sido lo que ha fundamentado nuestra investigación. Esa ha sido la espoleta de este artículo.

Como habréis podido comprobar en el primer episodio de Estadísticas Absurdas, éste es el decimoctavo campeonato mundial de fútbol de la FIFA. Realicemos un viaje al pasado, hasta setenta y seis años atrás. Uruguay 1930. Por primera vez, unos equipos que representaban a selecciones de trece países de dos continentes se reunían para medirse entre ellas y comprobar cuál era la mejor. Este evento se inauguró el 19 de julio de ese año. Fecha para la historia, sin duda. Dos partidos arrancaron simultáneamente en la ciudad de Montevideo: el Francia-México y el Estados Unidos-Bélgica. En ninguno de ellos se anotó ningún penalty. Tampoco en los siguientes días. El honor de transformar la primera pena máxima en un mundial fue de Rozas, un mejicano, en el penúltimo partido del grupo A. México perdió frente a Argentina por 6 a 3. Habían pasado seis días desde la inauguración, y era el partido número once (jugaban muy seguidos los partidos, podemos apreciar, era el tercer partido que México jugaba y el segundo de Argentina). Fue el único penalty de todo el mundial.

Cuatro años después la FIFA celebraba este torneo en Europa por primera vez, concretamente en Italia. Las potencias europeas, que habían boicoteado la primera edición, acudían en esta ocasión y dieciséis selecciones se batieron entre sí. Europa dominó de principio a fin el torneo. Ninguna de las tres selecciones americanas ni la africana pasó de primera fase. La gran cita se inauguró el 27 de mayo. Los ocho partidos de primera fase arrancaron en el mismo instante (no sé si es que eran demasiado estrictos con los descansos de las selecciones o si es que, al no haber televisión, pasaban del tema de escalonarlos, pero vamos, imagino un carrusel deportivo por la radio del copón). En dos de ellos se marcaron penalties, pero en uno de ellos (el Austria-Francia) se marcó en la prórroga. Antes marcó Chato el 1-0 de España a Brasil, en el minuto 16, en Génova, 101 minutos de juego antes que el francés Verriest hiciera lo mismo en Turín. Este español fue, entonces, el primer europeo en marcar un penalty en un mundial, el primero en suelo europeo. En 1938 el campeonato se jugaba en Francia, y el primer penalty se metió en el sexto partido, al día siguiente de la inauguración. El autor: el polaco Szerfke a los 23 minutos de un partido de primera fase contra Brasil. Brasil acabaría imponiéndose en la prórroga por 6-5. Fue la primera vez que un jugador que no hablaba español lograba este hito. En 1950 España consiguió su mejor posición en un mundial hasta la fecha. El torneo se celebró en Brasil y en Porto Alegre se enfrentaron, cuatro días después de la inauguración, Yugoslavia y México. Era el séptimo partido del mundial y en el minuto 89 se señaló un penalty que marcaría Ortíz, otro mejicano. Era un gol irrelevante, Yugoslavia ganó 4-1. Suiza fue designada para acoger el quinto mundial en 1954. En el duodécimo encuentro, tres días tras la inauguración, Francia y México jugaron un partido que ganaron los galos 3-2 (hay que ver lo que perdía México en estos partidos). Para variar, fue un francés el que transformó el lanzamiento desde los once metros, el madridista Kopa.

Hasta ahora nadie alcanza al mundial de Alemania. Seis días (en Uruguay) y doce partidos (en Suiza), son los que más se acercan, pero habrá que seguir investigando. Para evitar causar confusión, después del mundial de Suiza vino el de Suecia, en 1958. El partido inaugural cruzaba a Suecia (y no a Alemania, último campeón) y... ¿adivinan? Sí, México. Fue la primera vez que en un partido inaugural se marcaba un penalty (No contamos los ocho partidos inaugurales de Italia 34, que parecía que estaban buscando entrar en la historia por eso y aquí no les vamos a seguir el juego). Fue Liedholm, en el minuto 57, quien lo anotó. Era el definitivo 3-0 para Suecia. En Chile, cuatro años después, se volvió al sistema de "no tenemos un partido inaugural, tenemos cuatro", y en uno de ellos, el Uruguay Colombia, los excampeones del mundo ganaron 2-1. El gol colombiano fue el penalty más tempranero del torneo y lo metió Zuluaga en el minuto 19. Cuando el fútbol volvió a casa (Inglaterra, parece ser) en 1966, el alemán Haller metió el primer penalty de la competición, en el minuto 77 del segundo partido del mundial, al día siguiente de la inauguración. Era el definitivo 5-0 con que Alemania tumbaba a Suiza en el grupillo de primera fase donde también estaba España. En 1970 el mundial al fin viajaba a México. Oportunidad inigualable para que el país azteca se reivindicara en esta curiosa estadística absurda, pues ya hacía tres mundiales que su nombre no aparecía. Estuvo cerca. México no marcó un penalty hasta el tercer partido de primera fase, y para entonces en su mismo grupo ya había habido uno en la primera jornada. En este caso fue Lambert el que lo transformó, siendo el último gol del Bélgica-El Salvador que acabó 3-0. Era el quinto encuentro, en el cuarto día de competición.

Tenemos que llegar hasta 1974 para que Villa sea superado en su tardanza por marcar un penalty. Curiosamente también en Alemania, en concreto en Dortmund. Bulgaria y Holanda acabaron 1-4 a favor de los de Cruyff. Neeskens transformó, no uno, sino dos penalties, en el minuto 5 y en el 45. Sin duda este mundial fue atípico en este sentido. Se marcaron seis penalties en todo el campeonato. Dos fueron en este partido, otros dos en la final, y otros dos en el grupillo de segunda fase. De los seis, tres fueron a favor de Holanda (los dos contra Bulgaria y otro más en la final), dos a favor de Alemania y uno para Polonia. Los de Neeskens contra el equipo balcánico fue nada menos que en el vigésimo primer partido, en la última jornada de la primera fase, diez días después de la inauguración. Nunca se ha superado esto.

En 1978 el mundial volvía a sudamérica. Argentina era la anfitriona y nuestra estadística absurda volvía a la normalidad más completa. Al día siguiente de la inauguración, en el tercer partido, se marcó desde los once metros. Nadie podía sospechar que sería México la selección que lo conseguiría, y que, en efecto, acabaría perdiendo el partido por 3-1 frente a Túnez. El autor fue Vásquez. Hasta la fecha, México no ha vuelto a entrar en esta estadística. En España se celebró, como ya sabréis, el mundial del 82. Por primera vez el número de equipos pasaba de 16 a 24 equipos. También es un mundial que anduvo cerca de la marca de Villa para lo que suelen ser estas cosas. Tres días después de la inauguración López Ufarte conseguía, en el décimo partido del campeonato, marcar gol desde el punto fatídico ante Honduras. Sí, López Ufarte, el español. Era el empate a 1 definitivo. Triste mundial para la anfitriona. No sería el último penalty a favor de que dispondría en la primera fase. Pasando página, el mundial volvía a México en 1986. La selección norteamericana buscaba una especie de sucesor en esto de los penalties madrugadores. Lo encontró en la URSS, que consiguió ser protagonista de este artículo en dos mundiales consecutivos. En tierras mejicanas Belanov conseguía el tercero de los seis goles con que el equipo soviético vapuleó a Hungría (6-0). Era el cuarto partido, en el tercer día del mundial. En Italia 90 la misma URSS perdió al día siguiente de la inauguración contra Rumanía por 0 a 2. Era el segundo partido. El resultado definitivo se selló por una pena máxima marcada por Lacatus, que también había metido el primero.

En Boston, en USA 94, cuatro días tras el primer partido, llegó el primer gol de penalty. Lo marcó Batistuta, Batigol, el cuarto de los que encajó Grecia, ya sabéis, cuando el gran Diego volvió a marcar. Fue el undécimo partido, el que más se acerca a la marca de España en el mundial alemán. Collins, en Francia 98, metió el único gol que Escocia logró ante Brasil (2-1) en el partido inaugural. Fue desde los once metros. En la penúltima etapa de este recordar, el sudafricano Fortune, en el último minuto del encuentro que medía a su país con Paraguay, conseguía de penalty el empate a 2. Era el sexto partido, tres días después del Senegal-Francia que dió comienzo al campeonato. Casi seis horas después, Hierro conseguía también realizar una pena máxima contra Eslovenia. Por poco.

En el final de nuestro viaje está lo que hemos vivido contra Ucrania. 4-0, Xabi Alonso abría el marcador,después vino el golazo de falta de Villa, y otro golazo de Torres para guardar en las videotecas. Pocos recordarán el 3-0, un penalty que también lanzó Villa, pero que entra en los anales de la historia como la primera pena máxima conseguida en Alemania 2006.

2 comentarios:

Rifle dijo...

¡Viva México caBrones! xDDD. En el 2010 vuelven fijo :P

Gran trabajo de investigación ;D

Elvira Kurt dijo...

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