martes, 20 de junio de 2006

Estadísticas Absurdas. Episodio 3. Goleadores españoles en los mundiales.

Fernando Torres, delantero rojiblanco de la selección española, es el nuevo 'pichichi' del mundial. Toda una hazaña, sin duda, después de que todas las selecciones hayan jugado dos partidos. Como siempre, nos hemos hecho la misma pregunta en Estadísticas Absurdas: "¿Ha pasado esto anteriormente?". Desde que el argentino Stábile en 1930 hasta que Rondaldo en 2002 marcaran 8 goles en un campeonato mundial de fútbol, 72 años de competición han pasado. Muchas cosas han cambiado. Otras no tanto. Ningún español ha sido nunca pichichi de un Mundial. Tampoco España ha quedado campeona. ¿Será esta una tónica que se repetirá ad infinitum? Desde futboladictos apostamos que no. Tarde o temprano una o ambas cosas ocurrirá, y tenemos la sospecha de que será más pronto que tarde. Acompáñenos por tercera vez en este viaje hacia el pasado (prometemos revelar a qué viene esta primera foto).

Como hemos dicho, Guillermo Stábile marcó ocho goles en Uruguay 1930. Teniendo en cuenta que España no acudió a esa cita (problemas socioeconómicos lo evitaron, no sé para qué pijos hacen un mundial en Uruguay, cuando no iba a ir ninguna potencia europea; es como si hicieran un campeonato de rugby en un país donde todos los equipos británicos afirmaran no acudir), podemos entender que ninguno se destacara como goleador. El estreno mundialista hispano vino, pues, en 1934. El lugar, Italia. Jugamos tres partidos. En uno de ellos no llegamos a marcar. El único jugador que repitió diana fue Chato. Dos goles ante Brasil en el debut. Hemos de tener en cuenta que Chato estuvo a dos tantos de los tres pichichis: Conen (alemán), Nejedly (checo)y Schiavo (italiano), que consiguieron 4 anotaciones cada uno. 16 años después, la Furia Rossa (apodo que a España le pusieron en las olimpiadas de Amberes los italianos) volvía a la cita más grande del fútbol. En este caso viajarían a Brasil. En Francia 1938, el brasileiro Leónidas, inventor de la chilena, había sido máximo anotador con 8 dianas. Un reto difícil de batir. Basora y Zarra, delanteros españoles, estuvieron a la altura. Por momentos fueron pichichis del mundial, aunque nunca en solitario, y finalmente Basora quedó en segundo lugar con 5 goles y Zarra cuarto con 4. Tiempos gloriosos para la selección.

En 1954 y 1958 España borró prácticamente su historia anterior y se convirtió en una potencia de segunda fila. Di Estéfano, Kubala, Gento, Puskas... no se llegó a las citas mundialistas hasta 1962, cuando estos jugadores estaban, en exceso, envejecidos (Kubala ya se había retirado incluso). España cayó en primera fase y sólo consiguió anotar dos goles: Peiró y Adelardo fueron los anotadores, pero quedaron lejos de los cuatro de Garrincha, Ivanov, Vavá, Jerkovic o Florian Albert. Gran fiasco. En 1966, en tierras inglesas, se dobló la marca y metió cuatro dianas en total, pero tampoco se pasó de grupo y nadie repitió como goleador. Pirri, Sanchís padre, Amancio y Fusté, de nuevo no tuvieron nada que hacer ante personajes como Eusébio (9 goles), Haller (6), Hurst o Beckenbauer (ambos con 4). Tras estas pobres actuaciones se abriría un nuevo paréntesis que se cerraría en 1978, cuando España volvió a la pomada del mundial. Dani y Asensi (el Asensi del 0-5 en el Bernabéu) fueron los que esta vez penetraron la meta rival. Cardeñosa estuvo cerca de sumarse a ellos, pero el equipo hispano debía aclimatarse a este fútbol moderno, pagando cara su inexperiencia en grandes citas. De nuevo a hacer las maletas antes de tiempo, con billetes ya sacados por si acaso. Nos vengaríamos "en España, que para eso es nuestra casa", pensarían algunos.

Nada más lejos de la realidad. En escenario español se llegó a segunda fase, sí, pero con ayuda arbitral y marcando tres goles en total. López Ufarte, Juanito y Saura. Dos de ellos de penalty. Entre tanto, el italiano Rossi hacía 6 tantos en el campeonato, años luz por delante de cualquier jugador de la apagada Furia Roja. El campeonato de 1982 cierra quizá una etapa negra en nuestro fútbol de selecciones que se abrió a mediados de los 60. La generación que consiguió la Copa de Europa tardaría 20 años en encontrar un relevo. A medias entre la quinta de Arconada y la del Buitre, hicieron renacer la ilusión en el suelo ibérico. En México, en 1986, la historia cambiaría. Emilio Butragueño marcaría hasta cuatro veces contra Dinamarca en octavos, vapuleando a la Dinamita Roja, y sumando cinco goles en el global del campeonato. A uno solamente de Lineker, que se llevaría el trofeo a mayor goleador, y empatando con el inmortal Diego en esta cuenta. España se desperezaba y el Mundial temblaba. Cuatro años después, en Italia, Míchel conseguía cuatro goles. Dos menos que Schillaci jugando tres partidos menos que él. Parecía que algo se podía conseguir.

Caminero, en 1994, conseguiría taladrar las redes enemigas en tres ocasiones. Además, Goiko lo haría dos veces, y Salinas, el inefable Salinas, marcaría uno. Otros consiguieron marcar, pero destacamos a Julito porque fue el primer español en la historia que conseguiría el hito de marcar en tres mundiales distintos. Una hazaña no reconocida pero que nos hace ser más grandes. El pichichi mundialista de nuevo conseguiría 6 tantos (compartiéndolo Stoichkov y Salenko). En el 'desastre del 98' no sólo se perdió Cuba, Filipinas, y de rebote el Imperio colonial. También se dejó pasar, cien años después, la que era considerada como la mejor generación de futboleros de las últimas décadas. El partido ante Bulgaria salvó un poco la cara, y en él Kiko Narváez haría un hattrick, que haría no bajar la marca de su inmediato predecesor. Aún estábamos en la brecha.

En Corea-Japón 2002 fueron Raúl y Morientes los encargados de acabar con tres goles en su casillero particular. Desde 1950 no había habido dos delanteros que se hubiesen destacado tanto en la clasificación goleadora mundialista de España. Un buen presagio para tiempos mejores. O algo así.

En Alemania 2006 tan sólo se han jugado dos partidos. Ucrania y Túnez, nuestras víctimas. Fernando Torres, como sabemos, es el actual pichichi del Mundial en solitario con tres goles. Tres goles. Los mismos que han conseguido nuestros mayores anotadores en las tres citas anteriores. Y queda aún mucho por delante. Por si acaso, Villa no pierde rueda, y sus dos dianas prometen disputar al no tan 'niño' atlético el honor de pasar a la historia. Quizá ya va siendo hora de que un ariete venido del sur de los Pirineos se alce con este triunfo personal, guinda perfecta del que pudiera ser el primer título mundial para esta renacida Furia&Técnica Roja S.A.
Por cierto, ¿la primera foto? es un fotograma de la película Marea Roja.

2 comentarios:

Matias dijo...

A quienes os hayáis unido la iniciativa de apoyo a la selección a través de este blog, y al autor del mismo, les comento que, sin previo aviso, me han borrado mi cuenta de Flickr y por eso, ahora, no se puede ver la bandera de apoyo a España en el Mundial en sus blogs. Como alternativa, vayan al de Futbolizados y cojan los códigos gentilmente colgados allí. Siento la molestia.

Jimeno dijo...

Gracias matías. Informaré al blogmaster inmediatamente. Puedes volver a pasarte por aquí cuando quieras, e incluso comentar alguna noticia en concreto...

Un Cordial Saludo.