miércoles, 22 de enero de 2014

Sobre magias y audiencias televisivas



Esta tarde hemos asistido a la demostración fehaciente de que el fútbol español tiene al enemigo en casa. Es algo que todos sabíamos o, al menos, intuíamos desde hacía ya mucho tiempo. Alguien dijo que poner a Javier Tebas como presidente de la LFP era como poner a un zorro al cuidado de las gallinas, y por desgracia el tiempo no hace sino darle la razón día tras día.

Muchos no sabréis de qué estoy hablando. Que por qué precisamente ha sido hoy cuando hemos despertado de golpe del sueño de que aún había esperanza para el fútbol español. Y no os culpo. No todos tenéis por qué tener Twitter. Ni haber estado a la hora exacta mirándolo. Porque, como era de esperar, las pruebas han sido borradas con alevosía... o por consejo de unos asesores con algo más de inteligencia.

Pero dejémonos de historias y misterios. ¿Qué es lo que realmente ha pasado esta tarde? Todo vino a raíz de este artículo de Felipe del Campo en Marca, en el que dejaba a las claras que para él el fútbol se reduce a Madrid, Barcelona, Atlético y tres o cuatro equipos más, menospreciando a los equipos modestos y asegurando que las ediciones de Copa donde los modestos copan el protagonismo le quitan prestigio a la competición. Tras una contestación de Áxel Torres asegurando que "precisamente la posibilidad de que se dieran esas finales era lo que a algunos nos parecía atractivo", el presidente de la Liga de Fútbol Profesional, señor Javier Tebas, entró como un elefante en una cacharrería, preguntando con ironía si sería atractivo ver a países pequeños en un Mundial:


Ya tenemos el primer fallo. ¿Los equipos pequeños no tienen el mismo derecho que los demás a disfrutar de la gloria?

Sigamos. No contento con el menosprecio efectuado a todo el fútbol modesto (no sólo a las selecciones pequeñas), publica un artículo cargando contra la FA Cup y volviendo a menospreciar al fútbol modesto, personificado en esta ocasión en una hipotética victoria de Chipre sobre Alemania.


Pero ahí no acaba la cosa. Aún quedaba la traca final. Àxel habla de la magia de partidos de la Coupe de France donde equipos amateurs se enfrentan a profesionales y... bueno, Tebas contesta esto:


Por si no había quedado claro con sus actuaciones hasta la fecha (recordemos su famoso "el modelo [de reparto de derechos televisivos] inglés no es justo porque es demasiado igualitario"), para Javier Tebas la magia del fútbol se reduce a las audiencias televisivas. No hay más. El fútbol se ha reducido a una simple cuestión de números. No sería grave si el que lo dijera no tuviera el poder de decidir sobre la gestión del fútbol español. Y no, ése no es el peor tuit de todos. Sólo unos mensajes más abajo vemos cómo afirma, sin avergonzarse, ruborizarse ni nada parecido, con toda la naturalidad del mundo, que la afición del Recreativo de Huelva cambiaría el jugar una final de Copa por ascender a Primera División. ¡¡¡Cambiar una final de Copa por un mísero ascenso a Primera!!! Está claro que en su mundo de audiencias y poco más es más importante el asegurarse cuatro partidos al año ante Barcelona y Real Madrid, pero en el mundo real no creo que haya ni cinco personas que prefieran eso a jugar una final de Copa y tener la oportunidad de ganar un título.

El último tuit que rescatamos no es tan explosivo como los anteriores, pero vuelve a demostrar que para él la magia del fútbol tiene poco que ver con lo que ocurra sobre el terreno de juego.


Hasta aquí la recopilación de tuits, tuits que ya no aparecen si entráis en su perfil de Twitter (no sabemos si abrumado por la reacción de la gente o por cobardía de saber que la has liado e intentar borrar las pruebas). Ahora voy a dar mi opinión personal sobre el asunto:

  1. Tanto Felipe del Campo como Javier Tebas caen en un error que le puede pasar una factura enorme al fútbol español: Sin los equipos modestos, los equipos grandes no son nadie. Si los cimientos de un edificio caen, todo el edificio cae con él. Y los cimientos del fútbol son los equipos modestos, el fútbol pequeño. Si ellos caen (y cada año caen más y más), al final todo el fútbol caerá. Sin equipos modestos, ¿contra quién jugarán los grandes?

  2. Por mucho que se empeñen en menospreciar todo lo que no huela a equipo grande, cualquier equipo, sea de la división que sea y tenga la afición que tenga, merece poder disfrutar de la gloria como cualquier otro. Los títulos no están vedados a los cuatro equipos de siempre. ¿A cuento de qué viene menospreciar unos cuartos de final con Numancia, Atlético, Sevilla, Osasuna, Athletic, Valladolid, Gramanet y Betis? ¿El simple hecho de que ni Madrid ni Barça llegaran a cuartos de final ya le quita valor a la competición? Sigue siendo la misma y tiene el mismo prestigio.

  3. ¿Por qué tienen tanto miedo a poner la Copa a partido único? ¿Es que los "grandes" tienen miedo a competir en igualdad de condiciones con el resto de equipos? Si tanto miedo les da caer ante un 2ªB, nada mejor que jugar con ganas ese partido. Disponen de un presupuesto infinitamente superior y una plantilla repleta de internacionales... ¿por qué han de contar con la ventaja de tener un partido de vuelta en casa donde poder arreglar un posible tropiezo en la ida? Eso sí, luego hay que criticar el calendario porque hay muchos partidos... Eliminatorias a partido único sorteando el campo. No es tan difícil.

  4. ¿Cómo es posible que siempre que hay hazañas coperas en Francia o Inglaterra (y, en menor medida, en España, casos de Numancia, Figueres, Mirandés...) se llenan páginas de periódicos alabando a esos equipos y, sin embargo, se saque un artículo en el que se critica que esos mismos equipos sean capaces de llegar a las últimas rondas en detrimento de los grandes? Si tantos periódicos venden esas historias de modestos reclamando su momento de gloria, ¿por qué tantas trabas para intentar evitarlas en España?

  5. ¿Cómo es posible que el presidente de una institución que engloba a 40 equipos sea capaz de menospreciar tan abiertamente a más de 30 de ellos? ¿Nadie va a quejarse abiertamente de esta falta de respeto?
     
  6. El fútbol, mal que le pese a Tebas, es algo más que audiencias televisivas. Como continúe con esta actitud, menospreciando al aficionado, va a acabar matando la gallina de los huevos de oro y todo el sistema del fútbol español acabará estallando. La estructura ya está empezando a presentar grietas en la base (2ªB, Tercera, incluso Segunda)... o se pone remedio pronto o acabará viniéndose abajo todo y sólo habrá tiempo para lamentarse.
     
  7. La culpa de todo esto, sin embargo, no es de Tebas. Es de los propios clubes, que fueron quienes le votaron. Y, centrándonos en la Copa, la culpa del formato actual es de los propios equipos de Segunda B que se vendieron por un puñado de billetes hace unos años para cambiar el formato de eliminatorias a partido único a mitad de temporada. Que a nadie se le olvide. El fútbol tiene al enemigo dentro, pero este enemigo no es únicamente la cabeza visible del mismo. Está mucho más extendido.
Hoy he dejado de creer un poco más en el fútbol. Y el fútbol también es menos fútbol con estos dirigentes. Esperemos que alguien lo salve antes de que sea demasiado tarde.

P.D: ¿Qué pasaría si los equipos modestos se cansaran de estos desplantes realizados por el presidente de la Liga? ¿Qué pasaría si la gente dejara de acudir a los estadios? ¿Se da cuenta Tebas de que es lo que está consiguiendo poco a poco? Sin gente en las gradas el fútbol es menos espectáculo. Y, sin espectáculo, las televisiones acabarán por pagar menos. Y entonces vendrán los madres mías.


miércoles, 11 de julio de 2012

Otro fútbol español es posible

Justo el día que la Selección Española celebraba su merecido título en la Eurocopa por segunda vez consecutiva y se convertía en la primera selección de la historia en encadenar tres títulos consecutivos, el fútbol modesto de nuestro país vuelve a desangrarse un poco más, como por desgracia ya viene siendo habitual en estas últimas temporadas. En esta ocasión son cinco los equipos que descienden de Segunda B a Tercera por impagos (Badajoz, Ceuta, Denia, Palencia y Puertollano), que se unen al Sporting Villanueva y al Polideportivo Ejido, retirados a mitad de temporada en el Grupo IV. En total, siete equipos de un total de 80 no han podido con la presión económica que exige competir en el tercer escalón del fútbol español. Y eso sin contar con el Orihuela, que no ha podido cumplir con el aval exigido por la RFEF. Una auténtica sangría y una desgracia que pone en evidencia la salud del fútbol español (y eso sin entrar a valorar todos los equipos con problemas económicos, que son muchos más).

¿Por qué sucede esto? Muchas pueden ser las explicaciones, e incluso muchos lo achacarán a que hay equipos viviendo por encima de sus posibilidades. Pero… ¿son los clubes los que viven por encima de sus posibilidades? ¿O es el propio sistema de divisiones el que vive por encima de sus posibilidades reales? ¿Es factible seguir contando con 80 equipos en el tercer escalón del fútbol nacional? Viendo el devenir de los últimos años, claramente no. Y no sólo por las penurias económicas que sufren muchos equipos en esta categoría, cuyos gastos están claramente descompensados con los ingresos que genera (estamos hablando de 50.000€ únicamente entre arbitrajes y gastos federativos, a lo que hay que sumar desplazamientos, seguridad social, salarios, etc. Nos situamos en 600.000€ de gastos por temporada para una asistencia de espectadores que en muchos casos no supera las 1.000 personas), sino por la desigualdad entre equipos que genera el hecho de haber tantos equipos en el mismo escalón, encontrando equipos casi (o sin el casi) profesionales compitiendo contra equipos de pueblo completamente amateurs.

¿Es bueno para el fútbol que un equipo humilde con un estadio de 3.000 espectadores ascienda al tercer escalón del fútbol nacional y compita en un estadio de 30.000? Sí. ¿Es bueno para el fútbol que ese mismo equipo desaparezca a los pocos años por las pérdidas ocasionadas por tal hazaña? Evidentemente, no.

Dicho todo esto, pasemos a lo que realmente voy: Hay que modificar el sistema de ligas del fútbol español. No puede ser que bajar de Segunda a Segunda B signifique la ruina económica… y mucho menos que el ascenso de Tercera a la misma Segunda B también signifique la ruina. Ese tercer escalón de la pirámide no puede continuar siendo un pozo sin fondo para tantos y tantos equipos ni puede seguir siendo una competición denostada por los propios aficionados por la masificación de la misma (recordemos: ¡80 equipos!). Ese tercer escalón debe ser una competición con mucho más nivel, que atraiga a espectadores y patrocinadores, cuyos resultados puedan ser comentados en los programas deportivos sin tener que decirlos de pasada cada media hora debido a enorme cantidad de partidos.

De hecho, si nos fijamos en las ligas más importantes de Europa, España es la única que cuenta con 4 grupos en su tercer nivel: en Inglaterra, Francia y Alemania hay un único grupo, mientras que Italia y Holanda cuentan con dos grupos. ¿Cómo explicar eso en el segundo país más grande de Europa? Probablemente algunos digan que es precisamente por eso, por la extensión del país, pero entonces, ¿qué pasa con Francia?

Particularmente, el sistema que más me gusta es el inglés: Un único grupo por división hasta quinta, dos en sexta y tres en séptima. Cierto que el país es más pequeño, pero la estructura de su fútbol favorece ampliamente el espectáculo y atrae más a los espectadores que el español.

¿Qué sistema propondría yo? Pues bien, tengo dos opciones que considero perfectamente viables y mucho más saludables para el fútbol nacional que la actual. Pasemos a verlas:

Sistema A:

Primera División (20 equipos)
Segunda División (20 equipos)
Tercera División (20 equipos)
Cuarta División (40 equipos – dos grupos)
Quinta División (80 equipos – cuatro grupos)
Sexta División (180 equipos – nueve grupos)
Séptima División (360 equipos – 18 grupos)
Divisiones Regionales

Este sistema es el que, particularmente, más me gusta. Primera y Segunda se mantendrían como hasta ahora (reduciendo el número de equipos en Segunda), la Segunda B desaparecería, dando paso a una Tercera División con un único grupo que no fuera la ruina para los que descienden de Segunda y cuyo mayor nivel competitivo atraería más a espectadores, patrocinadores y, por qué no, televisiones.

Tras esas tres divisiones llegaría un cuarto nivel en el que ya se dividiría la competición en dos grupos (Norte y Sur, preferiblemente). Por debajo de él, una Quinta División con una estructura muy parecida a la actual Segunda B, pero con menores costes para los equipos participantes. El sexto nivel de este sistema sería una división compuesta por nueve grupos que podrían abarcar las siguientes zonas:

Grupo 1: Galicia, Asturias, León, Zamora.
Grupo 2: Cantabria, Palencia, Burgos, Valladolid, La Rioja, País Vasco, Navarra.
Grupo 3: Soria, Zaragoza, Huesca, Lérida.
Grupo 4: Gerona, Tarragona, Barcelona, Castellón, Baleares.
Grupo 5: Teruel, Guadalajara, Cuenca, Segovia.
Grupo 6: Salamanca, Ávila, Madrid, Toledo, Ciudad Real, Cáceres, Canarias.
Grupo 7: Badajoz, Huelva, Sevilla, Córdoba, Cádiz.
Grupo 8: Málaga, Granada, Jaén, Almería, Ceuta y Melilla.
Grupo 9: Murcia, Albacete, Alicante, Valencia.

Evidentemente, estas zonas no serían fijas y podrían ir cambiando en función de los ascensos y descensos de equipos, pudiendo intercambiar de grupo algunos equipos para que todos tuvieran el mismo número de equipos. La actual Tercera pasaría a ser el séptimo nivel, con las divisiones regionales por debajo.

El sistema de ascensos y descensos sería el siguiente:

Primera
Tres equipos
Tres equipos (2 directos, los siguientes 4 se juegan la otra plaza en un play-off)
Segunda
Cuatro equipos
4 equipos (3 directos, los siguientes 4 se juegan la otra plaza en un play-off)
Tercera
Cuatro equipos
Cuatro equipos (los dos campeones de grupo directos. Los siguientes cuatro de cada grupo se juegan entre ellos otra plaza)
Cuarta
Ocho equipos (cuatro últimos de cada grupo)
Ocho equipos (los cuatro campeones de grupo directos. Los siguientes cuatro de cada grupo se juegan entre ellos otra plaza)
Quinta
18 equipos (cuatro últimos de cada grupo. Los quintos por la cola se juegan las otras dos plazas entre ellos en play-off)
18 equipos (el primero de cada grupo directo. Los siguientes cuatro de cada grupo se juegan entre ellos otra plaza)
Sexta
36 equipos (cuatro últimos de cada grupo)
36 equipos (el primero de cada grupo directo. Los siguientes cuatro de cada grupo se juegan entre ellos otra plaza)
Séptima
54 equipos (tres últimos de cada grupo)
54 equipos
Divisiones Regionales

(Los ascensos y descensos de las divisiones regionales a Séptima podrían variar en función de la comunidad autónoma).

¿Cómo podríamos pasar del sistema actual a éste? En sólo dos años lo conseguiríamos de la siguiente manera:

Primer año:
-         Mantenemos intactas Primera y Segunda División (a ésta ascienden los campeones de los cuatro grupos de Segunda B).
-         Creamos la nueva Tercera División con los siguientes equipos: 4 descendidos de Segunda y 16 ascendidos de Segunda B (2º-5º de cada grupo).
-         Creamos la Cuarta División con cuatro grupos de 20 equipos cada uno con los siguientes equipos: 42 equipos de Segunda B (6º-15º y dos 16º) y 38 ascendidos de la actual Tercera (18 campeones de grupo y 20 más en play-off que disputarán los equipos clasificados entre el 2º y el 5º puesto. Para ello, 8 equipos quedarán exentos en primera ronda del mismo).
-         Creamos la Quinta División con 9 grupos de 20 equipos cada uno con los siguientes equipos: 18 descendidos de Segunda B (17º-20º y dos 16º) y 162 ascendidos de Tercera (los 54 perdedores del play-off de ascenso a Cuarta y del 6º al 9º de cada grupo).
-         Creamos la Sexta División con 18 grupos de 20 equipos cada uno con los siguientes equipos: 162 equipos que siguen de Tercera (10º-18º) y 198 ascendidos de las Divisiones Regionales.
-         36 equipos de Tercera (los dos últimos de cada grupo) descenderán a Regional.

Segundo año:

-         Reducimos el número de equipos en Segunda División hasta 20. Para ello descenderán cinco a Tercera y únicamente ascenderán tres equipos desde esta categoría.
-         Tercera se mantiene como está recibiendo los cinco descendidos de Segunda y los cuatro campeones de Cuarta División.
-         Creamos la nueva Cuarta División con dos grupos de 20 equipos cada uno con los siguientes equipos: seis descendidos de Tercera (15º-20º) y 34 ascendidos de Cuarta (del 2º al 9º de cada grupo y dos 10º).
-         Cuarta pasa a ser la nueva Quinta División y contará con los siguientes equipos: 34 equipos que siguen del año anterior y 46 ascendidos de Quinta (del 1º al 5º de cada grupo y el mejor 6º clasificado).
-         Quinta pasa a ser la nueva Sexta División contando con los siguientes equipos: ocho descendidos de Cuarta (19º-20º de cada grupo), 116 que se mantienen del año anterior (ocho sextos y hasta el 18º clasificado de cada grupo) y 64 ascendidos de Sexta (1º-3º de cada grupo y 10 cuartos, salidos de una eliminatoria directa entre los 18 equipos clasificados en 4ª posición en s grupo -9 vencedores y un “lucky loser”).
-         Sexta pasa a ser la nueva Séptima División contando con los siguientes equipos: 18 descendidos de Quinta (19º-20º de cada grupo), 260 que se mantienen del año anterior (los 8 perdedores de la eliminatoria de ascenso a Sexta y hasta el 18º de cada grupo) y 82 ascendidos de las Divisiones Regionales.
-         36 equipos de Sexta (los dos últimos de cada grupo) descenderán a Regional.

A partir del tercer año, con la nueva estructura de ligas, ya podremos utilizar el sistema de ascensos y descensos comentado anteriormente.

Sistema B:

Primera División (20 equipos)
Segunda División (20 equipos)
Tercera División (20 equipos)
Cuarta División (40 equipos – dos grupos)
Quinta División (80 equipos – cuatro grupos)
Sexta División (360 equipos – 18 grupos)
Divisiones Regionales

Este sistema, como se puede comprobar, únicamente se diferencia del anterior en la eliminación de la Sexta División de nueve grupos de 20 equipos.

Con este modelo los 20 equipos más punteros de la actual Segunda B jugarían entre ellos, lo que conllevaría un lógico ascenso en la competitividad y nivel de la competición, volviendo a lo que comentamos en el anterior sistema: mayor afluencia de espectadores, más interés por parte de los patrocinadores y televisiones, facilidad de información en prensa y radio. Inmediatamente por debajo de esta división aparecería una categoría dividida en dos grupos (Norte y Sur), en la que podrían competir perfectamente los clubes semi-profesionales que actualmente deambulan por Segunda B agobiados económicamente. Los menores costes que conllevaría esta división (federativos y salariales), unido a un posible incremento de espectadores debido al menor número de equipos en la categoría (mayor competitividad) harían mucho más llevadera la existencia de estos equipos en la categoría.

Un escalafón por debajo encontraríamos una división con la misma estructura que la actual Segunda B (pero con unos gastos mucho menos elevados). Sus pobladores podrían ser perfectamente los equipos que actualmente luchan por la salvación en Segunda B y los principales equipos punteros de Tercera, muchos de los cuales firman su sentencia de muerte al ascender de categoría, cosa que no sucedería en este modelo.

Por último nos encontramos con la Sexta División, integrada por 18 grupos regionales a imagen y semejanza de la actual Tercera División. La principal ventaja de este sistema con respecto al anterior es que el número de clubes que militan en categorías regionales que tendría que dar el salto para completar las plazas vacantes dejadas por los equipos que forman las nuevas categorías superiores sería mucho menor.

El sistema de ascensos y descensos sería el siguiente:

Primera
Tres equipos
Tres equipos (2 directos, los siguientes 4 se juegan la otra plaza en un play-off)
Segunda
Cuatro equipos
4 equipos (3 directos, los siguientes 4 se juegan la otra plaza en un play-off)
Tercera
Cuatro equipos
Cuatro equipos (los dos campeones de grupo directos. Los siguientes cuatro de cada grupo se juegan entre ellos otra plaza)
Cuarta
Ocho equipos (cuatro últimos de cada grupo)
Ocho equipos (los dos campeones de grupo directos. Los siguientes cuatro de cada grupo se juegan entre ellos otra plaza)
Quinta
18 equipos (cuatro últimos de cada grupo + dos quintos por la cola)
18 equipos (play-offs con el sistema actual)
Sexta
54 equipos (tres últimos de cada grupo)
54 equipos
Divisiones Regionales

(Los ascensos y descensos de las divisiones regionales a Séptima podrían variar en función de la comunidad autónoma).

¿Cómo podríamos pasar del sistema actual a éste? En esta ocasión vamos a necesitar de tres años, siendo el tercero únicamente para reducir la Segunda a 20 equipos. Lo detallo:

Primer año:

-         Mantenemos intactas la Primera y Segunda División (a ésta ascienden los cuatro campeones de cada grupo de Segunda B).
-         Creamos la nueva Tercera División con los siguientes equipos: cuatro descendidos de Segunda División y 16 ascendidos de Segunda B (2º-5º de cada grupo).
-         La actual Segunda B pasaría a ser la Cuarta División con los siguientes equipos: 44 que continúan del año anterior (6º-16º) y 36 ascendidos de Tercera División (18 campeones de grupo y 18 más en un play-off con el formato actual entre los equipos clasificados del 2º al 5º puesto de cada grupo).
-         La actual Tercera pasa a ser la Quinta División con los siguientes equipos: 16 descendidos de Segunda B (17º-20º), 270 que continúan del año anterior y 90 ascendidos de las Divisiones Regionales, adonde descienden 54 equipos (18º-20º de cada grupo).

Segundo año:

-         Mantenemos intactas Primera, Segunda División y Tercera División (a ésta ascienden los cuatro campeones de cada grupo de Cuarta).
-         Creamos la nueva Cuarta División con dos grupos de 20 equipos cada uno con los siguientes equipos: cuatro descendidos de Tercera y 36 que continúan del año anterior (2º-10º de cada grupo).
-         La actual Cuarta pasa a ser la Quinta División con los siguientes equipos: 40 “descendidos” del año anterior (11º-20º de cada grupo) y 40 ascendidos de Quinta (18 campeones de grupo y 22 en play-off. En este play-off participarían 88 equipos (2º-6º de cada grupo excepto los dos peores sextos clasificados), que tendrían que superar dos eliminatorias para ascender.
-         La actual Quinta pasa a ser la Sexta División con los siguientes equipos: 266 que continúan del año anterior (los 66 perdedores del play-off, los dos peores sextos y los clasificados del 7º al 17º puesto de cada grupo) y 94 ascendidos de Divisiones Regionales, adonde descienden 54 equipos (18º-20º de cada grupo).

Tercer año:

-         Mantenemos intacta la Primera División.
-         Reducimos el número de equipos en Segunda a 20 equipos. Para ello descenderán cinco equipos a Tercera y sólo ascenderán tres.
-         Para evitar elevar el número de equipos de las divisiones inferiores, de cada división descenderán dos equipos más de los que ascienden a ella. Por tanto:
o       De Tercera descienden cuatro equipos a Cuarta, de donde únicamente ascienden 2 (los dos campeones de grupo).
o       De Cuarta descienden 10 equipos a Quinta (16º-20º de ambos grupos), de donde ascienden 8 equipos (cuatro campeones y cuatro en play-off entre los clasificados del 2º al 5º puesto de cada grupo).
o       De Quinta descienden 20 equipos a Sexta (16º-20º de cada grupo), de donde ascienden 18 equipos por el sistema de play-offs actual.
o       De Sexta descenderían 56 equipos a Regional, de donde ascienden también 54. Estos dos descensos “extras” quedarían reflejados antes de iniciarse la competición, sufriéndolos los grupos que terminaran con más de 20 equipos tras los ascensos y descensos pertinentes.

A partir del cuarto año, con la nueva estructura de ligas, ya podremos utilizar el sistema de ascensos y descensos comentado anteriormente.

Como veis, todo es proponérselo. Hay muchas maneras de salvar el fútbol español y no dejarlo morir lentamente como está ocurriendo estos últimos años, donde los clubes no sólo se ahogan en Segunda B (los que más llaman la atención), sino también en Tercera e incluso en Preferente, donde los costes federativos son ridículamente caros para los prácticamente nulos ingresos de los clubes (estamos hablando de, en el caso de Murcia, 390 euros por arbitraje (cuando las taquillas en muchas ocasiones no superan los 100 euros), mientras que un árbitro de la fase nacional de Copa del Rey cobra 300€ (circular nº5 de la RFEF para la temporada 2011/2012)). Con esta reforma del sistema todos estos costes se abaratarían (al haber más divisiones por encima), los clubes podrían subsistir más cómodamente, el nivel de la competición aumentaría y el interés de los aficionados, en teoría, también.

En el tema de los costes federativos, por ejemplo, se podría implementar la siguiente solución:

-         La nueva Tercera División, al ser grupo único, pasaría a ser profesional (y no semi-profesional como es ahora la 2ªB), con los costes de licencias que actualmente hay en 2ªB o ligeramente superiores.
-         Los costes de la actual Tercera deberían ser para las nuevas Sexta (modelo A) o Quinta División (modelo B).
-         Los costes de las nuevas Séptima (modelo A) o Sexta (modelo B) deberían ser ligeramente inferiores a los que actualmente hay en Preferente, o de lo contrario seguiríamos incurriendo en el mismo problema de ahogamiento de muchos clubes. Evidentemente, esto quiere decir que las divisiones regionales verían reducidos sus costes federativos, algo que agradecerían enormemente la inmensa mayoría de clubes participantes en dichas categorías.
-         La nueva Cuarta División, semi-profesional, debería contar con unos gastos algo inferiores a los que actualmente soporta la Segunda B.

Todo esto último debería ser estudiado más en profundidad, está claro, pero, visto el panorama actual del fútbol español, es un buen punto de partida.

Por último, hay que tocar el tema de los filiales. En realidad no habría que hacerlo, puesto que ya hay aprobado un proyecto para crear la necesaria liga de filiales, pero mientras no se haga realidad ese proyecto, los equipos filiales no podrían competir por encima de Tercera División (con cualquiera de los dos modelos propuestos). Desvirtúan la competición y no deben poder participar en Segunda División.

Villar comentó el otro día que lo más importante son los miles de clubes modestos. Si de verdad piensa eso no debe permitir que esta situación siga empeorando y más y más clubes continúen desapareciendo ahogados por las deudas causadas por una competición deficitaria. ¿Qué mejor momento que el actual para iniciar el cambio?

El objetivo de este artículo no es conseguir que la RFEF adopte uno de estos modelos a corto plazo. Ese objetivo está fuera de nuestro alcance sin ninguna duda. Sin embargo, lo que sí podemos conseguir es correr la voz, crear debate, demostrar que los aficionados deseamos un fútbol mejor y más saneado. Una vez se extienda esta idea y se haya generado el debate podrán surgir más propuestas y, en última instancia, la RFEF tendrá que tomárselo en serio y mover ficha. Sin duda, otro fútbol español es posible. ¿Por qué no intentarlo?

lunes, 30 de junio de 2008

¡CAMPEONES!


Nada más que decir. Tantos años de sufrimientos y decepciones, pero siempre al lado del equipo y creyendo en sus posibilidades, han tenido su más que justa recompensa.

GRACIAS CHICOS.

lunes, 19 de noviembre de 2007

Alineaciones Históricas. Escocia 1928. "The Wembley Wizards"

Último partido del British Home Championship 1927-1928. 31 de marzo de 1928
Estadio: Wembley, Londres
Resultado: Inglaterra 1-5 Escocia

John Harkness; James Nelson, Thomas Law; James Gibson, Thomas Bradshaw, James McMullan; Alex Jackson, James Dunn, Huhg Gallacher, Alex James, Alan Morton

Entrenador: "Comité de selección"
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Escocia no pudo clasificarse para la Eurocopa 2008 y, fieles a nuestro estilo, procedemos a rememorar una de sus grandes alineaciones.

En esta ocasión nos remontamos al British Home Championship de 1928, una edición especialmente mala tanto para escoceses como para ingleses. Escocia venía de empatar a 2 en Gales y de perder 0-1 ante Irlanda, mientras que Inglaterra había perdido sus dos partidos, 2-0 ante Irlanda y 1-2 ante Gales. Nada había en juego ese día, salvo el honor y el orgullo propio, más por parte inglesa al jugar en casa. El partido se disputó con un césped embarrado debido a la fuerte lluvia caída durante la noche y el propio día de partido, lo que favoreció los intereses escoceses, que se adelantaron en el minuto 3, tras un disparo inglés al palo por medio de Billy Smith en la jugada anterior. En el minuto 44 conseguían el 0-2 y, tras el descanso, con un juego de pases rápidos y gran juego en equipo, apabullaron a los ingleses, que fueron incapaces de parar la avalancha de juego escocés. Tan sólo a un minuto del final fue capaz Inglaterra de anotar el gol del honor, que dejó el marcador en el definitivo 1-5.

El gran juego del equipo escocés derivó en una especie de leyenda alrededor del mismo, lo que provocó que esos 11 jugadores fueran conocidos como "the Wembley Wizards" (los magos de Wembley). Además, para añadir más dolor a la derrota inglesa, fue su mayor derrota desde que la propia Escocia les ganar 1-6... ¡en 1881! Incluso hasta hoy día, ha sido su última derrota en casa por más de 3 goles. Y, como colofón, fue la primera y única vez en la historia que Inglaterra perdía los 3 partidos del torneo. Como debe ser, desde aquí queríamos rendir nuestro pequeño homenaje a tan histórica selección, pese a que nunca más volvieran a coincidir en el campo esos 11 jugadores.

P.D: Lo de "comité de selección" como entrenador se refiere a que no había entrenador propiamente dicho en aquella época, sino que los jugadores eran seleccionados por un comité... eran otros tiempos.

Resumen de una gran jornada

Se preveía una jornada apasionante este sábado, y la verdad es que no defraudó.

En "la madre de todos los partidos", como lo definió Àxel Torres en Radio Marca, Italia ejerció de Italia y despertó a Escocia de su sueño de la manera más brusca posible: con dos goles en los minutos 1 y 90. Como queriendo demostrar quién era el campeón del mundo, Italia salió a por el partido desde el inicio, y en 70 segundos Luca Toni ya había perforado la red escocesa. Dos minutos después a punto estuvo de llegar el segundo en una jugada parecidísima. Escocia se sacudió un poco el dominio italiano, apoyados por una majestuosa afición que no paró de animar en todo el encuentro, pero no encontraba la forma de crear peligro real aparte de las jugadas de córner; en uno de ellos, Hutton se quedó a 20 centímetros de llevar la igualada al marcador, pero su cabezazo salió desviado.

Más tarde llegaría un nuevo gol de Italia, esta vez a cargo de Di Natale, pero Mejuto González, horrible todo el partido, anuló injustamente el gol por un fuera de juego inexistente. En la última jugada de la primera parte, Weir conectó un cabezazo en un córner que superó a Buffon, pero Pirlo despejó el balón sobre la línea de gol. Ya en la segunda parte, con Italia jugando a la italiana, llegó el empate de Ferguson, pese a que debió ser anulado por fuera de juego. Sí, era el mismo linier que invalidó el gol de Di Natale... Y en el 80, toda Escocia se vio en la Eurocopa por unos instantes. Esos instantes fueron los que tardó el balón en llegar de Miller a McFadden, el cual no pudo conectar bien la pelota y mandó fuera el balón con toda la portería para él. Fue la última ocasión de Escocia, y el fin del sueño llegó de la peor manera posible. En el minuto 90, Mejuto se inventa una falta a favor de Italia y, en el saque de la misma, Panucci remata de cabeza al fondo de las mallas, parando los corazones de toda Escocia. Ahora ya les toca pensar en la clasificación para el Mundial 2008, donde, de seguir así, darán mucho que hablar.

A las 19:00 comenzó a dilucidarse el futuro de Inglaterra en esta Eurocopa. Rusia debía ganar en Israel para (casi) lograr el billete para este verano, pero no fue capaz de hacerlo y dio vida a los pross, cosa que pueden pagar muy caro. Pronto, en el minuto 10, se vio que éste no era el día de Rusia, y Barda lograba adelantar a los israelíes, llenando de esperanza los corazones ingleses y de dudas los rusos. Hasta el minuto 61 no fue capaz de empatar el equipo de Hiddink, cuando Bilyaletdinov lo logró tras una combinación entre Arshavin y Zyrianov. Pero el plato fuerte llegaría en el descuento. En el minuto 90, Dmitri Sychev estrellaba en el palo la ocasión que daba la victoria a Rusia, y en la siguiente jugada, Golan marcaba el definitivo 2-1 que deja a Rusia al borde de la eliminación. Probablemente ésta haya sido la victoria de un combinado extranjero que más se ha celebrado en Inglaterra.

A la misma hora, en Noruega, los locales tenían ante sí la posibilidad de conseguir la clasificación ante su público y eliminar a Turquía pero, como los rusos, no supieron aprovecharla. Un empate les bastaba para ir a la última jornada dependiendo de sí mismos, pero no lograron superar el examen. Y eso que el partido comenzó bien para sus intereses, con el gol de Hagen en el minuto 12, pero Turquía no se rindió y logró dar la vuelta al marcador con goles de Emre Belözoglu y de Nihat, éste ya en la segunda mitad. Ahora dependen de ellos mismos en la última jornada, donde deben derrotar a la imprevisible Bosnia en Turquía. Un empate de los bosnios daría vida a los noruegos, que tienen que rendir visita a la endeble Malta. ¿Aguantarán la presión los turcos?

A las 20:00, Polonia tenía una cita con la historia. Una selección con una gran historia (dos veces tercera en un Mundial), pero que, por extraño que parezca, jamás se había clasificado para una fase final de una Eurocopa. Y este año, pese a la presión de Portugal, Finlandia y Serbia, los polacos han sabido resistir cualquier embestida y se han mantenido firmes en su posición de líder del grupo, logrando la clasificación definitiva este sábado con un doblete del jugador del Rácing Ebi Smolarek, que ya les salvó del desastre el mes pasado ante Kazajistán. Con este 2-0, los polacos rompen así su maldición con la cita europea, y de paso dejan sin opciones a la Serbia de Clemente, cuyo partido se suspendió debido a la nieve. En este mismo grupo, la que aún mantiene vivas sus opciones es la sorprendente Finlandia, que ganó 2-1 a Azerbaiyán y se la jugará a una carta el próximo miércoles en Portugal. Por increíble que parezca, una victoria finesa en ese partido dejaría fuera a la selección lusa, clasificando a los escandinavos por primera vez en su historia para una fase final de un gran torneo. Yo me declaro finés desde hoy mismo.

Ya sólo quedaban dos incógnitas por resolver. La primera era si Bulgaria podía seguir soñando con la clasificación, pero, pese a su victoria 1-0 ante la ya clasificada Rumanía, la pobre victoria holandesa sobre Luxemburgo (1-0) les dejó sin opciones. Tendrán que ver la fase final por televisión una vez más. Y la última incógnita era vez cuál de las dos selecciones del grupo de España seguían soñando para la última jornada, si Irlanda del Norte o Dinamarca. Y, como ya pasó en esta misma fase de clasificación con España y Suecia, los norirlandeses se transformaron en gigantes en su fortín de Windsor Park y derrotaron (2-1) a los daneses, apurando sus últimas opciones de clasificación. Como casi siempre, el héroe local fue David Healy, quien anotó el gol del triunfo en el minuto 80, convirtiéndose así en el máximo goleador en una fase de clasificación para una Eurocopa con 13 goles, superando los 12 de Davor Suker en la clasificación para la Euro 96. Ahora, sus opciones pasan por derrotar a España y que Suecia pierda en casa con Letonia, lo que se antoja harto improbable, pero... que le quiten lo bailao. A ver si vuelven a dar guerra en la clasificación del Mundial. Sería una gran noticia para el fútbol.

[ Fotos: UEFA.com ]