viernes, 30 de junio de 2006

Luis se desdice

"No voy a ser esclavo de una frase"

Luis Aragonés, ayer en laSexta.


El seleccionador nacional, hablando sobre su posible continuidad o no al frente del equipo nacional, se desdijo de sus declaraciones previas al Mundial, donde afirmó rotundamente que, si no se hacía una buena participación en el Mundial, lo que para él era llegar a semifinales o estar muy cerca, se marchaba de la selección. Ahora dice que no va a ser esclavo de una frase y que una frase no le va a echar del cargo. Incluso llegó a cargar contra Castellote, acusándole de manipulador... un gesto muy feo por su parte, al que respondió duramente el periodista de Radio Marca en su programa nocturno.

Yo no soy quién para decir si Luis debe o debe seguir al frende de la Selección, pero hay un dicho que dice: Uno es dueño de su silencio y esclavo de sus palabras. Luis debería ceñirse a él y demostrar un poco de coherencia. Que en este país, lo de dimitir, como que no lo hace ni el gato.

Que se acaben ya las elecciones

Menos mal que este verano hay Mundial, porque si no el mes que nos podían haber dado con las elecciones del Real Madrid habría sido de órdago. Hasta ahora no me había fijado mucho, ya que el Mundial absorvía (casi) toda mi atención futbolística, pero en este primer descanso de dos días sin partidos no he podido escaparme. Y eso que la selección cayó el martes, que si no igual habría sido aún peor.

El caso es que estoy flipando con estas elecciones. Y parece ser que muchos madridistas también. Vale que de siempre se han ido dando nombres de futbolistas "fichados" por candidatos para ganar votos (que esa es otra, la de los futbolistas fichados, ahora después iré con eso), pero lo de este año creo que supera todo lo anteriormente conocido. ¿Cuántos nombres se han podido dar en total? Un candidato que tiene fichados a 7 u 8, otro que ya va por los 6, otro con entrenador con contrato en vigor, otro con 3-4 megacracks, otro diciendo que va a "echar" a Roberto Carlos y compañía... ya está bien, ¿no?

Yo si fuera madridista, me sentiría tremendamente decepcionado. Exactamente, ¿qué es lo que piensan los candidatos de lo que es la presidencia de un club? ¿Por qué el ganar unas elecciones se tiene que decidir (según ellos) por el fichaje de tal o cual jugador? Seamos serios... un presidente debe estar ahí para cuadrar las cuentas del club, sanearlo económicamente (al Madrid hay que sanearlo de nuevo, o eso parece), no dejar de lado la denostada sección de baloncesto, llevar las riendas del club pero sin tomar excesivo protagonismo, saber rodearse de personal competente para cada área del club (departamento de márketing, área deportiva, área técnica, vicepresidentes económicos... todas esas cosas), no interferir en las decisiones del entrenador, etc etc... pero NUNCA debe estar ahí para ir fichando a golpe de talonario de cara a la galería y al aplauso fácil de la afición. Debe saber crear un equipo, no un conjunto de cracks que a la mínima se rompe y no son capaces de ganar nada. Si yo votara, votaría en blanco, por incompetentes.

Ahora voy al otro bando, al de los jugadores "fichados". ¿Cómo se puede comprometer un jugador -con contrato en vigor- con un candidato a la presidencia de un club? ¿En qué está pensando exactamente? Vale, si ese candidato sale elegido presidente, tú vas a ese club. Perfecto, pero... ¿y si no sale presidente? ¿Con qué cara te quedas en tu equipo, como si nada hubiera pasado? ¿Cómo miras a tu afición? Y lo mismo para los entrenadores (Wenger, del que tanto se está hablando). Luego claro, van negando mil y una veces sus acuerdos, pero en cuanto sale elegido uno... tardan dos días en presentar a algún jugador. Son cosas que nunca entenderé.

Luego está el cinismo de algunos candidatos, entre ellos uno del que no me lo esperaba: José Antonio Camacho. El de Cieza, que va en la candidatura de Juan Palacios, parece ser que tiene atado a Pablo Ibáñez, con contrato y todo. Esta noche ha hablado en Plusmarca con Agustín Castellote y... dejó aquí la conversación:

Castellote: Bueno, mañana tienes un bombazo, ¿no?
Camacho: Es que para mí todas estas cosas no son importantes, yo... he dicho desde el principio que lo mejor que le puede ocurrir al Madrdi es que vuelva a mantener una línea de que todos los jugadores se metan a defender los colores del Real Madrid; y no por un sólo jugador, sea el más importante del mundo, lo que tiene que hacer es adaptarse a la disciplina y al nuevo camino que debe llevar el Real Madrid. Lo que pasa es que hay mucha gente que opina y piensa que un jugador... un jugador no va a cambiar nada. Se va a meter dentro de una plantilla, y lo que hay que hacer es traer jugadores para que el Real Madrid vuelva a ser lo que era, no para que se aproveche todo el mundo del Real Madrid, sino para que el Real Madrid se aproveche de los jugadores.


Veamos: Si para tí esas cosas no son importantes... ¿Por qué lo vas a presentar a dos días vista de las elecciones, con abogados, contratos firmados y a bombo y platillo? ¿No dices que no son importantes? Pues demuéstralo y déjate de fichajes-sonda y dedícate a explicar tu proyecto al madridismo... Son cosas que no consigo entender. Lo peor de todo (para el Madrid) es que se está enemistando con medio mundo... Chelsea (Robben), Manchester United (Cristiano Ronaldo), Inter (Adriano), Milan (Kaká), Atlético (Pablo), Juventus (Zambrotta), etc etc... El club puede ser el más perjudicado de toda esta parafernalia.

En fin... que menos mal que el domingo se acaba ya todo esto, pero la imagen que ha dado el Real Madrid en todo este proceso... ha sido bastante vergonzosa. Esperemos que, ya con nuevo presidente, las cosas no sigan por este camino. Si no, mal vuelven a ir.

miércoles, 28 de junio de 2006

Alineaciones Históricas. Argentina 1978

Final del Mundial de Argentina '78. 25 de junio de 1978
Estadio: Monumental, Buenos Aires.
Resultado: Argentina 3-1 Holanda.


Fillol; Olguin, L. Galvan, Tarantini, Pasarella, Gallego, Bertoni, Ardiles (Larrosa), Luque, Kempes, Ortiz (Houseman).

Seleccionador: Cesar Luis Menotti
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A dos días del inicio de los cuartos de final, recordamos la alineación de Argentina en su primer campeonato mundialista. En esa ocasión se impuso a la Holanda de Neeskens en Buenos Aires, su casa. Este año la cosa es diametralmente diferente, ya que son ellos los que deben enfrentarse al anfitrión del torneo, en este caso, Alemania. ¿Cuál de los dos equipos conseguirá llegar a las semifinales? ¿Argentina, desterrando la mala racha que les acompaña desde su última final allá por le 90? ¿O será Alemania, tratando de llegar a su séptima final en 10 Mundiales? El viernes a las 17:00 comenzará a dilucidarse la respuesta.

Gullit, contra Henry

"Es triste ver estas cosas, y no se puede permitir este comportamiento"


Ruud Gullit
, en referencia al teatro de Henry.

El mítico jugador holandés ha criticado al francés Thierry Henry por su manera de fingir faltas en el partido que enfrentó a su selección contra la española en octavos de final, en especial en la falta que da origen al 1-2 para Francia en el 83, en la que, tras no hacerle nada Puyol, el del Arsenal se tiró al suelo fingiendo un golpe y sacando una falta inexistente que, a la postre, fue definitiva. El Fair-Play no está de moda últimamente.

Va de ascensos

Por fin ha finalizado el tortuoso camino de los aspirantes a salir de los pozos de la Segunda B y Tercera División. Mientras la mayoría de la gente estaba pendiente del Mundial, muchas aficiones aún tenían el corazón en un puño alentando a su equipo para lograr el tan ansiado ascenso. La temporada se decidía en una eliminatoria. Un sistema injusto, pero ya arraigado en nuestro fútbol. Mucha pasión, mucha emoción, mucho sufrimiento. Sabes que un mal día puede dar al traste con el trabajo realizado durante toda la temporada. Los estadios se llenan, aunque sea un partido de Tercera, la gente vibra, los jugadores pelean hasta el límite. Son los play-offs (antigua liguilla) de ascenso a Segunda y a Segunda B. Y ya han finalizado. Veamos quiénes han sido los afortunados que han podido celebrar el ascenso de categoría.

En el grupo A el agraciado ha sido uno de los históricos de nuestro fútbol, la UD Salamanca, que se deshizo del Sevilla B tras ganar en El Helmántico por 1-0 (0-0 en la ida). El venezolano Miku tuvo el honor de marcar el tanto que hace regresar a los charros a la división de la que descendieron como descendieron (todos recordamos la polémica de la semana anterior a su descenso) la temporada pasada. Hacía nueve años que el Salamanca no celebraba un ascenso... entre medias había tenido aquella enorme decepción que le supuso no ascender a Primera cuando llevaba casi 20 puntos de ventaja al cuarto clasificado al final de la primera vuelta. Ya les tocaba volver a sonreíir.

En el grupo B encontramos a otro histórico que vuelve al fútbol profesional: la UD Las Palmas, que se impuso, también por 1-0 (2-2 en la ida) al Linares en un estadio insular lleno hasta la bandera, con 32.000 aficionados que llevaron en volandas a su equipo. La Unión Deportiva, tras varios años de padecimientos, con amenazas de quiebra y peligro de desaparición incluídos, logra recuperar la categoría perdida hace dos años, y ya sueñan con regresar a la élite en el menor tiempo posible. Siempre es motivo de alegría el ascenso de un histórico en horas bajas. Igual que lo es el recuperar un derby como el Tenerife-Las Palmas. Esa afición se merecía estar más arriba, sin duda.

En el grupo C ascendió otro equipo canario, en este caso se trata de la UD Vecindario (curioso, los tres equipos son UD), que, pese a perder 2-1 en casa del Levante B, hizo valer el 2-0 de la ida para colarse en la División de Plata por primera vez en su historia. Su ascenso ha estado rodeado siempre de la heróica, puesto que nadie daba un duro por su inclusión entre los cuatro primeros a final de temporada, nadie apostaba a que serían capaces de eliminar al Cartagena en el Cartagonova y al final... ascenso. Pacuco Rosales, su entrenador, ha tenido mucha culpa del éxito. La temporada que viene habrán tres derbys canarios, algo inédito en el fútbol profesional español. La localidad de Santa Lucía de Gran Canaria vivirá su año de gloria a partir de septiembre. Pase lo que pase... que les quiten lo bailao.

Otro equipo que también se ha colado en Segunda División por primera vez en su historia es la SD Ponferradina, que le dio la vuelta a su eliminatoria contra el Alicante tras vencer 0-1 en el Rico Pérez (1-1 en la ida). El Alicante, que lleva varios años intentando dar el salto de categoría, tendrá que seguir intentándolo la próxima temporada, pese a llevar todo el peso del partido y disponer de las mejores ocasiones en esta final, incluídos dos balones a la madera. Pero el tanto de Fran, cuando el reloj ya marcaba el minuto 85, llevó el delirio a la afición berciana y la desolación a las gradas del Rico Pérez. Tras sólo 14 temporadas en Segunda B en su historia, la Ponferradina es nuevo equipo de Segunda División. Ahora les toca disfrutar.

En la lucha por salir de la Tercera División se encontraban inmersos equipos históricos, como comentamos anteriormente. Uno de ellos era el mítico C.D. Logroñés, el verdadero, el que estuvo en Primera División en la década de los 90. Tras vencer 4-0 en Las Gaunas, la derrota (2-1) ante el Universidad de Zaragoza en la vuelta no evitó que la euforia invadiera a los 1500 riojanos desplazados hasta la capital mañana. La próxima temporada, si no se tuerce nada, los verdaderos aficionados del auténtico equipo de Logroño podrán disfrutar viendo cómo su equipo intenta poner las cosas claras en el terreno de juego al equipo que le usurpó el nombre, el Logroñés CF.

Otros históricos que resurgen son el Sestao River y la Gimnástica de Torrelavega, que eliminaron en esta última eliminatoria al Peña Sport y a la SD Gernika, respectivamente. Los de Sestao vuelven a ilusionar a un pueblo acostumbrado tristemente a sufrir en la última época, y los de Torrelavega regresan a Segunda B en busca de rememorar no tan viejos tiempos en los que se paseaban por la Copa del Rey elimando a Primeras como la Real Sociedad.

Por último, el ascenso quizá más celebrado haya sido el del Granada CF. El histórico equipo granadino, sumido en una crisis gravísima desde su fallido intento de ascender a Segunda División ante el Real Murcia, perseguido por la mala suerte todo este tiempo, volvió a saborear este fin de semana una nueva alegría muchos años después.
Tras cuatro años sumidos en las catacumbas de la Tercera División, viendo como el Granada 74 y el Atlético Granada le sobrepasaban a veces en la clasificación de la liga regular, tras tirar por la borda ascensos casi conseguidos con un gol en propia puerta en el descuento, etc etc, el equipo rojiblanco vuelve a Segunda B tras ganar, en la prórroga eso sí, al Guadalajara (recordemos que Guadalajara es la única capital de provincia española que jamás ha tenido un equipo ni siquiera en Segunda B) por 3-0. Los 15.000 espectadores que abarrotaron los Cármenes estallaron de euforia con el 2-0 de Ramón en el minuto 113, y el éxtasis se apoderó de todos con el 3-0 de Labella ya en el 122. La capital de la Alhambra vuelve a sonreir. Ya era hora, pijo.

[ Fotos: marca.com, www.sestao-river.com y www.ideal.com ]

Ronaldo, mayor goleador de la historia de los mundiales

Con su gol en el minuto 5 ante Ghana, Ronaldo Luis Nazário de Lima se ha convertido en el jugador que más goles ha metido a lo largo de la historia de los mundiales. Tiene aún un máximo de tres partidos más para ampliar su ventaja. En los cuatro que ha disputado hasta ahora ha conseguido tres dianas, con lo que, si llegaba a este campeonato empatado a 12 goles con Pelé, con esos tres goles se ha situado en cabeza, superando a Just Fontaine (13) y Gerd Müller (14). Naturalmente esto es una estadística absoluta, que no tiene en cuenta el número de partidos en los que ha jugado, o en los que ha marcado, o los rivales a los que ha metido esos goles. No obstante, tiene mucho mérito que en una época como la actual, en la que la media de goles ha bajado muchísimo con respecto a anteriores ediciones del mundial, un futbolista como Ronaldo, entre los mejores delanteros del mundo, haya conseguido superar a sus insignes precedentes. No nos resistimos, desde futboladictos, a comparar las carreras "goleadoras" de unos y otros especialistas en esto de marcar goles para sus selecciones cuando más hacen falta.

Ronaldo ha hecho 15 dianas en tres mundiales: Francia 1998, Corea y Japón 2002 y Alemania 2006 (hasta octavos). En el primero de ellos consiguió "sólo" cuatro goles. Sus víctimas, Marruecos en primera fase, Chile por dos veces en octavos (uno de ellos de penalty) y Holanda en semifinales. En el mundial asiático de 2002 se destacó como pichichi del campeonato, con ocho goles. En concreto hablamos de un gol a Turquía, otro a China y dos a Costa Rica en primera fase, uno a Bélgica en octavos, otro a Turquía en semis y dos a Alemania en la gran final. En el Mundial de 2006, en el que ha disputado cuatro partidos, lleva tres goles. Dos contra Japón y uno contra Ghana. Si bien la mayor parte de sus rivales eran futbolísticamente "tercermundistas", destacamos que marcó contra Alemania en la final de un mundial y contra Holanda en unas semifinales, algo fuera del alcance de la mayoría. Además, consiguió dos pichichis en la Liga española (en la 96/97 con el Barça y en la 03/04 con el Madrid) y una Bota de Oro europea (96/97).

El delantero que más se acerca al brasileño es Gerd Müller, ariete alemán que jugó dos mundiales (1970 y 1974) y anotó 14 goles. Coincide con Ronaldo en varios datos: También marcó en una final, también fue pichichi de un mundial y también anotó su primer gol mundialista contra Marruecos. Repasemos su trayectoria: En 1970 fue pichichi del campeonato con diez goles, nada menos, de ellos, el primero fue, como ya hemos dicho, contra Marruecos en el primer partido del mundial para Alemania. Después metió tres goles a Bulgaria y a Perú (a Perú de 1970, que no es el actual ni mucho menos). Ya en cuartos de final conseguiría marcar contra Inglaterra un gol, mientras que en la famosa semifinal contra Italia ("el partido del Siglo") haría dos, ambos en la prórroga. El único partido de ese mundial en el que jugando, no marcó, fue en el tercer y cuarto puesto. No destacaría tanto en el mundial de 1974, aunque su selección saldría campeona. En concreto marcaría en primera fase contra Australia, en el grupo de segunda fase contra Polonia y Yugoslavia y su cuarto y último gol en este mundial en la final contra la Holanda de Cruyff. Catorce, y la cuenta está hecha. Gerd Müller además consiguió ser el pichichi hasta en siete ocasiones en la Bundesliga (todas con el Bayern Münich: 67, 69, 70, 72, 73, 74 y 78), siendo Bota de Oro en el 70 y el 72.

En el tercer cajón del podio encontramos a Just Fontaine con 13 goles, todos ellos en el mundial de Suecia 58. Con ello, podréis deducir, ostenta el record de goles marcados en un solo mundial. Sus goles fueron contra Paraguay (3), Yugoslavia (2) y Escocia (1), en primera fase; Irlanda del Norte (2) en cuartos, Brasil (1) en semifinales y Alemania (4) en el tercer y cuarto puesto. En la Liga Francesa consiguió un total de 165 goles en los 200 partidos que jugó, en el Niza y el Stade de Reims, club en el que sustituía a Raimond Kopa. En una época donde parece que Francia fue inventada por Zidane, o por Platini como mucho, debemos recordar a los primeros cracks franceses de la historia, Kopa y sobre todo Just Fontaine.

No podemos obviar al cuarto mayor goleador de la historia de la Copa del Mundo de Fútbol, se trata de Edson Arantes do Nacimento, Pelé. Consiguió 12 tantos en cuatro mundiales, si bien en uno de ellos sólo disputó un partido (se lesionó en 1962) y en 1966 Brasil no pasó de primera fase. Sus goles se reparten de la siguiente forma: En 1958, en el que no jugó la primera fase (era suplente), marcó un gol a Gales en cuartos, tres a Francia en semifinales y dos a Suecia en la final. En 1962 marcó un gol a Méjico en el único partido que jugó. En 1966 batió a Bulgaria una vez, en primera fase. 1970 fue el único mundial que disputó entero, consiguiendo cuatro goles: En primera fase marcó un gol a Checoslovaquía y dos a Rumanía, mientras que en la gran final hizo un gol a Italia, que era el gol número 100 que hacía Brasil en los mundiales.

Decidan ustedes una vez más. ¿Quién es el mejor goleador de todos los tiempos? Los números dicen que Ronaldo, aunque Fontaine fue el único que marcó en todos los partidos de la Copa del Mundo y Müller lo hizo con rivales teóricamente superiores a los de Brasil. Pelé siempre ha sido considerado como el mejor jugador de la Historia (junto a Maradona). ¿Cuál es el veredicto?

Alineaciones Históricas. La Sección. Selección Española 1984.

Final de la Eurocopa 1984. 27 de Junio 1984.
Estadio: Parque de los Príncipes (París).
Resultado:
(Platini 57', Bellone 90') Francia 2-0 España





Arconada; Urkiaga, Maceda Salva, Gallego, Julio Alberto, Víctor, Camacho, Señor, Francisco; Carrasco, Santillana

Seleccionador: Miguel Muñoz.
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Bueno, paso de explicar por qué pongo precisamente ahora concretamente esta alineación. Creo que si sois medianamente perspicaces llegaréis a una conclusión que os valdrá. De todas formas, estos hombres forman la selección que más cerca ha estado de ganar algo en fútbol para España (sin contar con la de las Olimpiadas, claro) desde que yo nací, y eso es bastante. Lástima que no guarde recuerdos en directo.

Se acabó el sueño

No hay ganas de escribir. Tampoco fuerzas para sacar una crónica. Y es que Francia se ha vuelto a interponer en nuestro camino. Por segunda vez en su historia, España ha caído en octavos de final de un Mundial. Esta vez ni siquiera nos vale la tan manida frase de "jugamos como nunca y perdimos como nunca". Hoy más bien valdría "jugamos como casi siempre y perdimos como siempre". El jogo bonito que practicamos en los dos primeros partidos (sobre todo ante Ucrania) se quedó en los vestuarios en esta ocasión. Se salió sin ningún extremo, con tres jugones en el medio y con Raúl de enganche. Francia maniató al centro del campo español y ése fue el principio del fin.

Porque cuando se juega sin extremos (sin ningún extremo) se corre ese riesgo. O mueves muy rápida la pelota, o corres el riesgo de sufrir un embotellamiento terrible en la mitad de la cancha. Y eso le pasó hoy a España. Tuvimos muchísimo más la bola en nuestro poder (un 61% al final del encuentro), pero no tuvimos profundidad. Pases horizontales entre los jugones, pases para atrás a los centrales y laterales... y muchas veces, el recurso para llegar a los delanteros era el patadón desde la defensa. Evidentemente, España no conseguía hacer ocasiones. La velocidad de Torres no podía ser aprovechada. Es mucho más veloz que los defensores franceses... pero hace daño en los últimos 30 metros, no arrancando desde el mediocampo con 6 franceses por el camino. Y lo peor es que en varias de esas arrancadas... él era el hombre más adelantado de España.

Francia, por su parte, llevaba más peligro a la contra, con una gran velocidad y pases buscando la espalda de la defensa (adelantada siempre) española. La inmensa mayoría de las veces caían en fuera de juego, pero cuando no caían... el corazón se nos ponía a todos en un puño. Pese a todo eso, España se adelantó en el marcador. A la salida de un córner, Pablo era objeto de penalty y Villa se encargó de transformar la pena máxima. La selección se adelantaba en el marcador con su tercer gol de penalty en cuatro partidos. Pero a raiz de ese gol, en lugar de retrasar la defensa, dar mayor seguridad atrás, jugar con el tempo del partido o similares, España siguió jugando a lo mismo. Evidentemente, buscando el segundo, que casi cerraría el partido. Pero la realidad es que se seguía sin llegar a tener ocasiones. Y en una de esas salidas francesas, Ribery esquivaba perfectamente el fuera de juego, se plantaba solo delante de Casillas, le regateaba y anotaba con su pierna izquierda (¿por qué no llegó Pernía a ese balón? Me recordó a lo de Abelardo en USA '94). Era el minuto 41, y el partido volvía a cambiar completamente. De habernos ido con 1-0 al descanso, probablemente la segunda parte habría sido totalmente diferente. Pero eso ya nunca lo sabremos.

Lo que sí sabemos es que la segunda parte comenzó con los cambios de Joaquín por Villa y de Luis García por Raúl a los 9 minutos. Con dos extremos, la selección parecía llevar más sensación de peligro, pero tampoco se llegaba con claridad. Tan sólo una jugada personal de Joaquín en el 77 llevó el "uy" a las gradas. Y cuando todo parecía abocado a la prórroga... zas. Lo de siempre. Falta que no es que el árbitro castiga con tarjeta amarilla. Saca Zidane, Xabi Alonso que no acierta a despejara, el balón que llega a un Vieira totalmente desmarcado en el segundo palo que cabecea, el balón rebota en la pierna de Sergio Ramos... y gol. 1-2 para Francia a falta de 7 minutos. Ahí se perdió el partido. Si habíamos hecho dos disparos a puerta en 83 minutos, en 7 no podíamos esperar milagros. Y por desgracia, no los hubo. Y para rematar, una contra en el 93' dejó solo a Zidane que batió a Casillas, haciendo el definitivo (y abultado) 1-3. Francia pasa a cuartos demostrando su oficio y, de paso, retrasa el adiós definitivo de Zizou, mientras que España se vuelve a casa tras maravillar en la primera fase y volver a adolecer de falta de "saber competir" en las grandes citas. Antes del Mundial se dijo que el Mundial de esta generación era el de 2010... pero éste había despertado muchas ilusiones, y ha sido un palo muy duro.

Un palo del que seguro que la afición se recupera, estoy completamente seguro. Mucha gente me ha dicho que la ilusión que se ha vivido en este Mundial no volverá. «Nos volveremos a ilusionar, sí, pero no rebrotará este sentimiento con tanta fuerza como este año. Ha sido un palo muy duro». Yo no estoy de acuerdo. Mayor fue el palo de la Euro 2004, con la afición española invadiendo los estadios portugueses y cayendo en primera fase con tan sólo una victoria. Ahí también se dijo que la afición no se volvería a ilusionar nunca... y sin embargo, nos hemos ilusionado más que nunca. Y así es como debe ser. Nunca habremos ganado un Mundial, pero algún día nos tocará. Yo soy del Murcia, un equipo cuyo mayor logro en 98 años de historia es quedar 11º en Primera División y unas semifinales de Copa, y sin embargo, cada temporada que empieza, aunque la anterior haya sido un fracaso, tengo la ilusión del ascenso a Primera y que de una vez por todas el equipo se consolide entre los grandes. Y con España igual. Salvo en el 64, nunca hemos hecho nada, pero yo tengo la ilusión de que algún día nos tocará. La próxima cita, Austria-Suiza 2008. Hay que hacer algo grande con esta generación. Nos lo merecemos.

martes, 27 de junio de 2006

«Por el bien del fútbol...»

«Brasil sufrirá, pero acabará ganando. Por el bien del fútbol, igual me equivoco y Brasil no sufre y gana fácil, pero creo que sufrirá para ganar hoy». Así hablaba José Félix Díaz, redactor del Diario Marca, antes del Brasil-Ghana de esta tarde en el Sport Center de laSexta. En ese momento ya me planteé esa frase... ¿por el bien del fútbol? Exactamente... ¿qué es el bien del fútbol? ¿Que ganen siempre los mismos o que haya sorpresas? ¿Que gane siempre Brasil aunque no juegue a nada o que, por una vez, el que juega bien y hace más méritos se acabe llevando la victoria ante Brasil? Y una vez finalizado, me hago aún más fuerte la pregunta. ¿Realmente el bien del fútbol era que Brasil ganara sin hacer nada?

Y es que es eso. Brasil no ha hecho nada para ganar a Ghana. Se ha encontrado con un gol de Ronaldo a los tres minutos y para de contar. Ghana ha puesto el fútbol, ha puesto las ocasiones... y ha puesto los tiros a la grada y al muñeco. Qué manera de fallar ocasiones, por Dios. A u metro de la portería y el balón que va al pie de Dida. Pasillo tremendo para chutar y la pasan. Pase perfecto y en vez de eso disparan... y en una contra, Adriano marca en fuera de juego el 2-0. Un Adriano que, a los 10 minutos, demostró la diferencia que hay entre él y Ronaldo, Mientras el madridista definió como los ángeles en el 1-0 (bicicleta de las de antes), el Emperador se tiró tras no saber qué hacer delante del portero. Fue una jugada de risa. Y en la segunda parte igual. Ghana jugándola, tocándola, disparando... pero igual de mal, o al muñeco (Dida parece tener un imán, todos los que juegan contra Brasil acaban tirando al muñeco, es increíble). Y claro, pasa lo que pasa. En los últimos minutos expulsión de Gyan (curioso lo de este jugador, expulsado dos veces en este Mundial: una por lanzar un penalty antes de tiempo tras escuchar un silbato de la grada, otra por simular un penalty) y desde entonces Brasil que sí que dominó e hizo ocasiones. Muchas, de hecho. Richard Kingson lo paró todo en esos últimos 10 minutos de asedio brasileño, excepto uno. El 3-0 final no refleja para nada lo visto sobre el terreno de juego. Pero sin jugar un pimiento en sus cuatro partidos... Brasil está en cuartos.

Por cierto, que se batieron dos récords en este partido. Ronaldo ya es el máximo goleador de la historia de los Mundiales con 15 goles en tres Mundiales, superando al mítico Gerd Müller. Y Cafú se ha convertido en el jugador con más victorias en fases finales, con 16. Y Brasil que sigue aumentando su racha y ya van 11 victorias seguidas. ¿Cuándo pararán? El fútbol sí que agradecería un cambio en la tendencía "sólo-Brasil" que hay impuesta desde el 94...

[ Foto: AFP / afp.com © ]

La Batalla de Santiago

Hace dos días vimos en el partido que enfrentó a Holanda y Portugal un derroche de juego violento, lo que los medios suelen llamar una "batalla campal". El encuentro se saldó con 16 tarjetas amarillas (cuatro de ellas eran la segunda amarilla para algún jugador, con lo que también podemos añadir dos rojas). Costinha y Deco por Portugal y Boulahrouz y Van Bronckhorst acabaron el encuentro desde fuera del terreno de juego (y del banquillo). Es el partido mundialista en el que más tarjetas amarillas se mostraron a lo largo de la historia, pero ni mucho menos el más violento. Si sois fieles a las publicaciones de este blog ya habréis tenido noticia de la Batalla de Berna, que enfrentó a Brasil y Hungría en 1954. Pues bien, ocho años después volvió a darse otro de estos encuentros míticos. Se trata de un partido de primera fase entre Chile e Italia al que, de una manera muy original, se le dio el nombre de "La Batalla de Santiago".

Para los que piensen que la prensa actual calienta los partidos, no debe olvidar que esto es algo ya casi tradicional en este deporte del fútbol. En concreto hablaremos aquí, antes de entrar a valorar el partido en sí, de la publicación italiana Il Resto del Carlino, que fue la que prendió la mecha, pero también habrá que tener en cuenta los periódicos chilenos El Mercurio y El Clarín y la Revista Estadio, del mismo país. El diario italiano, bajo el titular "Santiago, el confín del mundo: La infinita tristeza de la capital chilena", publicaba una crónica de la que reproducimos aquí un estracto:

En vano los chilenos, como para consolar a los italianos, dicen que Santiago se parece a Turín [...] Y ello tal vez para tratar de hacer olvidar la realidad de ésta capital, que es el símbolo triste de uno de los países subdesarrollados del mundo y afligido por todos los males posibles: desnutrición, prostitución, analfabetismo, alcoholismo, miseria...

Esta crónica indignó a los chilenos, y en concreto, a sus medios. El Mercurio la tradujo y la publicó, para crear un ambiente de nacionalismo futbolístico antiitaliano, mientras que El Clarín tituló "Guerra Mundial" un artículo que venía a calentar aún más el ya ardiente ambiente. La Revista Estadio, a su vez, en un editorial sobre este tema, escribió:

Nosotros también vimos la pobreza en el sur de Italia (durante la gira de la selección por Europa), pero preferimos hablar de las maravillas de Venecia y Florencia.

Quizá con la intención de evitar un ambiente extremadamente hostil, los jugadores italianos, al entrar al césped, lanzaron claveles blancos en señal de paz a los aficionados del Estadio Nacional chileno (unos 66.000, dicen las fuentes). Además, el jugador italiano Omar Sivori, de ascendencia argentina, prefirió no jugar ede titular sabiendo a sabiendas de la situación. Comenzaba así el partido.

El partido empezó de una forma bastante rocosa, violenta. Doce segundos se tardó en cometer la primera falta, y siete minutos pasaron antes de la primera expulsión. Fue el italiano Giorgio Ferrini quien había propinado un golpe a Honorio Landa. A pesar de que era merecida, el delantero transalpino se negó a abandonar el terreno de juego, hasta tal extremo que la policía tuvo que detenerlo para sacarlo a la fuerza. Unos minutos más tarde el mismo Honorio Landa cometía otra falta merecedora de amonestación que ni siquiera fue pitada por el árbitro inglés Ken Aston.

En el minuto 38 (hasta ese momento el partido era bronco, con continuas interrupciones del juego por diversas faltas) se dio una curiosa situación. Los protagonistas: Leonel Sánchez (chileno) y Mario David (italiano). El segundo derriba al primero y, estando en el suelo, con el balón entre las piernas, intenta llevarse la pelota dando patadas al balón y, de paso, al jugador. Sánchez, hijo de un boxeador chileno, se levanta y responde con un puñetazo de izquierda al italiano. Aston, aconsejado por uno de los linieres, mejicano, decide no sancionar a Sánchez. Poco después, Mario David, picado, le suelta una patada en la cabeza a Sánchez, y en este caso sí hay una expulsión para él. Así acaba la primera parte.

En el segundo tiempo Chile juega mejor y marca los dos goles que le dan la victoria, pero no acaba ahí la cosa. Humberto Maschio, italo-argentino, sufrió una fractura de tabique nasal, otra vez por una acción de Sánchez que tampoco fue sancionada por Aston. Alberto Fouilloux, chileno, sufre un esguince... ¡al caer sobre un periodista! Se perdería el resto del mundial por esta lesión. El partido termina de una forma que parece resumir los minutos anteriores. En el minuto 90 Landa es víctima de una falta, de la que se deriva una melé donde hay empujones y amenazas. Temeroso de que la cosa fuera a más, y teniendo en cuenta el resultado, el británico Aston da por terminado el partido.

Cuando el partido es retransmitido para Inglaterra (no había vía satélite), el comentarista David Coleman empieza diciendo:

Buenas tardes. El partido que van a presenciar es la exhibición de fútbol más estúpida, espantosa, desagradable y vergonzosa, posiblemente, en la historia de este deporte.

Aston, que fue muy criticado, por su parte, declaró que él No estaba arbitrando un partido de fútbol, estaba actuando como un juez en un conflicto militar. Aston, considerado el mejor árbitro del mundo hasta ese partido, entró en la comisión de árbitros de la FIFA en 1966, presidiendo dicha comisión entre 1970 a 1972. Su aportación más significativa fue, sin duda, la invención de las tarjetas amarillas y rojas. Una asociación británica de árbitros lleva su nombre. La prensa italiana calificó a los jugadores chilenos de "caníbales"... Los efectos de este partido se proyectaron en el futuro, sin duda.

Así que ustedes deciden. "La batalla de Santiago" es considerado por muchos como el partido más violento de la historia de los mundiales. Creo que "La batalla de Berna" tampoco le sigue de lejos, pero ahí está la cosa.

España-Francia. La previa.

Hoy puede ser la mayor ocasión que vieron los tiempos. Hoy se miden las caras las selecciones nacionales de España y Francia. Paises vecinos, rivales en ocasiones, con desavenencias en la memoria de todos. Los francos, en primer lugar, echaron de su territorio a los visigodos. No contentos con ello, siglos después conquistaran la septimania catalana a los mismos visigodos. Más tarde, ya en la Baja Edad Media, los propios francos se hicieron con el control de Occitania desplazando a la Corona de Aragón (buscad en Google la batalla de Muret). Hasta tiempos de Carlos I, en Pavía, no hubo un ajuste de cuentas en todo ello. La historia aún nos deparaba más sorpresas. Trafalgar se perdió por culpa del comandante de la flota gala, que era un inútil, para mayor gloria de Nelson. Poco después, la mayor infamia se cometería, con la invasión del ejército napoleónico, hecho "a la italiana", por la puerta de atrás, con promesas engañosas de conquistar Gibraltar y Portugal. Después vino la patochada esa de enviar a los 100.000 hijos de San Luis para abolir la constitución de Cádiz... Si a eso le sumamos que cerraron la frontera francesa tras la Guerra Civil para evitar que entraran más refugiados republicanos en suelo galo, se completa el cuadro. También está lo más reciente: los agricultores del sur de Francia volcando camiones de productos españoles en los ochenta para presionar contra la entrada de España en la CEE. La última: en la candidatura para los Juegos Olímpicos París se atrevió a presentarse para luchar contra la de Madrid. Si no hubiese sido por ello más que probablemente la capital española habría conseguido el esperado premio sin tener que esperar más. En fútbol también tenemos nuestros más y nuestros menos. Nuestra leyenda personal.

En los años 20 las selecciones de ambos paises jugaron cuatro amistosos. Los cuatro con victoria hispana. La más sonada de ellas, un 8-1 en 1929, en Zaragoza. En la siguiente década, la de 1930, sólo se encontraron en dos ocasiones (claro que entre guerras y tal no se extraña nadie), esta vez con desigual resultado: 1-0 para Francia y 2-0 para España. En los años 40, siguiendo con los amistosos, España se llevó los dos amistosos de la década, 4-0 en Sevilla en el 42 y 1-5 en París en el 49. Los años 50 fue triste para la roja, dos victorias francesas y un empate. Ya metidos en fotos en color, en los años 60, seguían los enfrentamientos hispano-galos fuera de las competiciones oficiales. La cosa se abría con victoria española en el 61 por 2-0 en Madrid, continuaba con dos empates (a 1 en París, a 0 en Barcelona) y se cerraba con un 1-3 en Lyon en el 68. La última década antes de enfrentarnos en competición oficial fue la de los 70, en la que cosechamos un empate en Valencia y una derrota por la mínima en París.

En la década de 1980 se jugarían tres amistosos (con victorias ajustadas para ambos equipos y un empate a 1), pero sobre todo, un encuentro trascendental para ambas selecciones: ante la mejor Francia de la historia hasta ese momento (Platini, Giresse, Tigana, Luis Fernández...)se enfrentaban en la Final de la Eurocopa la España de Arconada, el mejor portero del mundo, acompañados de míticos jugadores como Señor, Poli Rincón o Maceda, quienes no pudieron evitar la derrota por 2-0, que significaba la primera victoria francesa en una gran competición. La cantada de Arconada, que prácticamente se metió uno de los goles franceses, ha pasado a los anales de la historia de la España negra, junto al tercer gol de Nigeria en Francia'98, el no-gol de Cardeñosa o el codazo de Tassoti. Se da la circunstancia que ese partido se jugó un 27 de junio, 12 años exactos antes del encuentro de octavos de Alemania 2006.

En los años 90, quitando un amistoso en el 98, todo fueron choques oficiales. El primero y el segundo de ellos fue en la clasificación para la Euro de 1992. Todos recordaréis que ese año se ganaron las Olimpiadas, pero no se consiguió el pase a la Euro que ganó Dinamarca. Por encima de nosotros quedaron tanto Francia como Checoslovaquia, y de hecho el equipo galo nos pasó por encima dos veces (3-1 y 1-2). Cuatro años más tarde nos veríamos en Leeds, en la Euro 1996. El España-Francia empezaba a ser un clásico de las Eurocopas. Esa ocasión acabó en tablas, 1-1, y ambos serían eliminados en cuartos. ¿Más suerte la próxima vez? No, en el último año de la década aún nos cruzaríamos en la Euro de Holanda y Bélgica. Sería en cuartos. El duelo iba 2-1 para Francia y buscábamos desesperadamente el gol del empate que nos llevase a la prórroga. En el último minuto se pitó un penalty en el área gala. Si Raúl lo transformaba, el ánimo gabacho decaería lo suficiente para que la España que había hecho la hazaña del 4-3 a Yugoslavia en primera fase se impusiera sobre su histórico rival. Dos naciones enteras contenían la respiración, algunos rezaban, otros no se atrevíana mirar. Raúl se acercó al punto de penalty y...

hizo la de Beckhan en Corea-Japón 2002, la tiró a las nubes. El joven delantero madridista, que hoy cumple ya 29 años, falló esa inigualable ocasión. Otra vez la venganza fue invocada por todos. La vendetta se nos pone en bandeja seis años después. En octavos de un Mundial. Un partido que puede volver a poner las cosas en su sitio.

De los 27 partidos que ha enfrentado a ambos paises, España ha ganao 11, por 10 derrotas y 6 empates. Si nos fijamos sólo en partidos oficiales el dato es sumamente peor: Cuatro derrotas y dos empates. Hoy es el día en que vamos a romper esa racha. Esperamos.

Poco fútbol

Poco fútbol se ha visto esta noche en el Suiza-Ucrania. El miedo a caer eliminados parece estar afectando bastante a muchas selecciones en este Mundial, y el fútbol alegre, vistoso y atrevido está dando paso al fútbol lento, miedoso y de contención. Ejemplos hay varios: el Ecuador que maravilló en la liguilla impuso un ritmo totalmente cansino en el Inglaterra-Ecuador; Argentina jugó «un partido terrible», en palabras del propio Hernán Crespo; Holanda y Portugal tuvieron una batalla campal más que un partido de fútbol... y el Suiza-Ucrania fue más de lo mismo.

Hubo bastante juego brusco, pero a diferencia de Ivanov, Archundía parecía que se había dejado las tarjetas en casa. Y pocas ocasiones. En la primera mitad hubo dos palos: un larguero de Shevchenko y, casi acto seguido, un lanzamiento de falta de Frei se estrelló en la escuadra de Shovkovskyi. Pero eso fue todo. Un cabezazo de Voronin a la salida de un córner que pasó rozando el poste izquierdo de la meta de Zuberbühler fue lo más destacado de la segunda mitad del partido... y de la prórroga, donde no se vio ninguna jugada de peligro. Así se llegó a la primera tanda de penaltys de este Mundial, que abrió Shevchenko... fallando su lanzamiento, que detuvo perfectamente Zubi. Sin embargo, los suizos no supieron aprovecharse de ello y no lograron anotar un mísero penalty. Los ucranianos anotaron sus 3 siguientes lanzamientos y pasaban a octavos con un 3-0 en los penaltys. Increíble, pero cierto.

De esta manera, los suizos se marchan a casa pese a terminar el mundial invictos e imbatidos. Ha habido precedentes de equipos invictos que se marchan a casa antes de la final (España en el 2002, mismamente), pero lo que no sabemos es si habrá habido algún precedente de equipos que se marchan imbatidos del Mundial. Parece increíble, pero es cierto. Tras no conseguir dejar a cero su portería en ningún partido de ningún Mundial, se marchan a casa tras no encajar ninguno en los cuatro partidos que han disputado. Toda una paradoja, pero así es el fútbol.

[ Foto: AFP / afp.com © ]

Estadísticas Absurdas. Episodio 5. Tandas de penalties.

En el fondo os lo esperábais. Si ya lo hice con la primera remontada y el primer gol de penalty, ¿Cómo iba a evitar hablar de la primera tanda de penalties del mundial de Alemania 2006? Aun lamento profundamente no haber dicho nada de la primera prórroga (quizá lo haga próximamente, uno está de exámenes, y si no llego a hacer uno hoy -me ha salido bien, por cierto- no sé si habría entrado a hacer esto). Por si no habéis visto el partido y os da igual saber el resultado (si no queréis saberlo porque queréis ver el partido repetido no sé qué carajo hacéis entrando a un blog sobre el mundial, que os lo hagan mirar), el Suiza-Ucrania de octavos de final ha acabado con un empate a 0 tras prórroga solventado en las tandas de penalties. El desenlace ha sido triste. Me parece genial que haya pasado Ucrania, no tengo nada en contra suya, ni especialmente a favor de Suiza, pero vamos, chicos, ¿no meter ni uno? ¡Eso es un hito histórico! Si es que aunque no quiera tengo que ponerme con esto. En fin, veamos historias sobre tandas de penalties y otras formas de resolver empates y tal.

Una de las cosas que diferencian el fútbol de los deportes que más suelen triunfar en USA (por ejemplo), es la relativa facilidad con que se empata. Siempre es posible empatar en un deporte, eso es cierto, y por ello en todo caso se crean normas para desempatar. En los juegos de equipo en los que entra en juego una pelota, desde el principio de los tiempos, se ha echado mano de la prórroga, un tiempo añadido al final del reglamentario que proviene, sin duda del callejero "el que meta gana" (con matices: "el que meta gana" se usa incluso si el partido va 8-3 si alguien se tiene que ir en los siguientes minutos, y sólo se acepta un gol, como en el gol de oro). Desde el principio de los mundiales se ha jugado prórroga en caso de empate (aunque en realidad no hizo falta en 1930, pues no hubo empates fuera de la primera fase). El siguiente problema que apareció era claro, lógico, de cajón... ¿Qué pasa si pasa el tiempo añadido y permanece el empate? Esto es ya más difícil.

En teoría, en los campeonatos mundiales de fútbol, en un inicio y hasta 1974, se decidió la FIFA por los llamados "partidos de desempate". Es algo largo y complejo de explicar, pero básicamente, si después de prórroga hay empate, al día siguiente se juega otra vez el mismo partido (con prórroga si hace falta). Por lo que sea, nunca se ha tenido que desempatar un partido de desempate mundialista. Hemos dicho "en teoría" porque entre 1930 y 1974, a lo largo de diez mundiales, sólo en dos de ellos hubo que acudir a estos partidos de desempate. El primero de ellos enfrentó nada menos que a España con Italia. Habían empatado a uno tras prórroga en los cuartos de final de Italia 1934. España contra el anfitrión, que además es italia, y para colmo en cuartos de final. Estaba cantado, el partido de desempate lo ganó 1-0 Italia. Otros tres partidos de desempate se han jugado en los mundiales, los tres en Francia 1938. En ellos, Suiza ganaba 4-2 a Alemania después del inicial 1-1; Cuba tumbaba 2-1 a Rumanía tras el 3-3 de "la ida"; además, Brasil se libraba 2-1 de Checoslovaquia luego de un 1-1. Hay que destacar que en Francia 1938 previó esta posibilidad y reservó días para estos partidos (cosa que no se había hecho en Italia 1934). Desde entonces y hasta que se "abolieran" los partidos de desempate, no se volvieron a dar. Fuera de la fase final de los mundiales, es famoso el partido de desempate vivido entre Turquía y España para la clasificación de Suiza 1954 en el que el propio desempate acabó en empate (vaya paradoja), con lo que la opción fue... sí, un sorteo perro, como si no pudieran jugar de nuevo. La suerte no ha sido la aliada de España casi nunca, así que, sin ánimo de parecer victimista, afirmaré que ya imaginaréis quién salió ganador de ese sorteo.

No hay que confundir estos "partidos de desempate" con los llamados "partidos de definición". Los partidos de definición tuvieron una existencia corta, sólo llegaron hasta el mundial de 1958. Se trataba de encuentros que resolvían empates a puntos en los grupos de primera fase. La diferencia de goles, hasta Chile'62, no contaba. Sólo en 1954 y en 1958 funcionaron estos partidos. Se jugaron cinco en total, dos en Suiza y tres en Suecia. En cuatro de ellos ganó el equipo que, por diferencia de goles, habría quedado descalificado (quizá por esto se optó por eliminar estos cruces previos a la segunda fase). En concreto, Alemania ganó a Turquía el suyo cuando debiera haber caído en primera fase (Alemania acabaría ganando ese mundial). En otro grupo, Suiza ganó a Italia, habiendo obtenido peor diferencia de tantos. Lo curioso del tema es que en 1954 el partido de definición contaba para la clasificación del grupo, de forma que Suiza no acabó segunda e Italia tercera, sino que el equipo helvético acabaría adelantando a Inglaterra en la cabeza de su grupo. En 1958, al menos, no se contabilizaba el partido de definición para la clasificación, pero tampoco esto los hizos más justos: Irlanda del Norte y Gales ganaron su clasificación ante Checoslovaquia y Hungría, que debieron pasar como segundas de grupo. Sólo la URSS pasó "mereciéndoselo" en el partido de definición que la enfrentó a Inglaterra. Como hemos dicho, a partir de 1962 los partidos de definición pasaron a la historia.

Historia distinta es la de las tandas de penalties. Ya sabéis, tras la prórroga de 15 minutos se lanzan cinco penalties por equipo, ganando quien más penas máximas anota. Si persiste el empate tras los cinco primeros, se pasa a una muerte súbita, lanzando un tiro desde los once metros cada equipo hasta que uno falla y el contrario marca. Su origen es oscuro. Parece claro que el primer partido que se resolvió así fue una semifinal de la primera Watney Cup. Hagamos un alto. La Watney Cup es un trofeo inglés que se desarrolló entre 1970 y 1974. A ella iba el equipo más goleador de la temporada anterior de cada una de las cuatro divisiones superiores de la liga inglesa (no veáis qué paranoia). En una de las semifinales de la Watney Cup de 1970, decíamos, se enfrentaron el Hull City y el Manchester United, pasando a la final los segundos por este procedimiento. Hay una teoría, no obstante, que dice que a mediados de los 60, en España, el Cádiz invitó al Real Madrid al Trofeo Carranza. El Real Madrid se negó a ir porque el sistema de partidos de desempate en caso de empate tras prórroga era incompatible con su calendario de pretemporada. La directiva del Cádiz, para solucionar esto, preguntó a la FIFA si podía resolver esa situación por medio de los lanzamientos desde el punto de penalty. La FIFA prometió estudiarlo en el futuro, pero cuando adoptó una decisión parece que los organizadores de la Watney Cup se adelantaron a cualquier otro torneo que pensara utilizarlo. Después de eso, la primera competición internacional en la que se usó este sistema fue la Eurocopa de 1976, sólo un partido necesitó esta solución: la final entre Alemania y Checoslovaquia que ganó la segunda. Fue el partido del famoso penalty de Panenka. Volvió a utilizarse en la Euro del 80 (pues en Argentina 78, cuando se estrenaba esta posibilidad, no hizo falta, al no darse empates en las semifinales o la final), en el tercer y cuarto puesto. La primera tanda de penalties en un mundial se dio en el Sánchez Pizjuán de Sevilla, en la semifinal del Mundial'82 que enfrentaba a Francia y Alemania.

Tras una prórroga no apta para cardíacos, el resultado final era de 3-3. Al empezar la tanda, los dos primeros penales de cada equipo fueron anotados. Stielike falló el tercero para Alemania (¡¡¡era el primer jugador en fallar un penalty en una tanda mundialista!!!). Aunque Francia materializó su tercer lanzamiento, no tuvo tanta suerte con el cuarto, que Six no anotó. Tras la tanda de cinco, la tanda iba 4-4. En la muerte súbita Hrubesch marcó y Bossis falló, y Alemania pasó a la final. En México'86 se dieron tres desempates desde el punto de penalty, todos en cuartos de final. Francia se deshizo así de Brasil, con un global de 4-3 en el que el penalty decisivo fue marcado por Luis Fernández. Alemania Federal lo tuvo más sencillo ante México (4-1). Y España... ¿penalties en cuartos de final? Eloy mandó fuera el segundo y Bélgica se llevó la tanda por 5-4.

Italia'90 fue el Mundial, hasta la fecha, en el que más partidos se decidieron mediante este sistema. En octavos Irlanda vencía así a la Rumanía de Hagi (5-4); en cuartos, Argentina hizo lo propio con Yugoslavia (3-2); en semifinales Alemania venció a Inglaterra y Argentina a Italia con sendos 4-3 en sus tandas. En USA'94 sólo hubo tres tandas. Bulgaria eliminaba así a México (1-3)en octavos; Suecia a Rumanía en cuartos (5-4, fallando el suyo Petrescu) y famosa es la tanda de la final entre Brasil e Italia (3-2, con fallos de Baresi, Massaro y Roberto Baggio) que hizo a Brasil tetracampeona.

En 1998 Argentina superó octavos ante Inglaterra con una tanda (4-3). Francia eliminó a Italia también 4-3 (esta vez R. Baggio metió el suyo, pero quedó fuera igual). En la semifinal entre Brasil y Holanda un 4-2 llevó a los brasileños a la final. En 2002 sólo hubo dos tandas de penalties, en ambos casos involucrando a España: 3-2 a favor en octavos frente a Irlanda y 3-5 en contra en cuartos frente a Corea.

En 2002 ya se ha dado la primera tanda de tiros de penalty para definir una eliminatoria. Por primera vez una de las selecciones no ha marcado ni uno solo de sus intentos (Suiza, parecía ya de coña). Ucrania sigue adelante.

lunes, 26 de junio de 2006

Italia, a la italiana

No podía ser de otra manera. Es imposible, hay cosas que nunca cambian, y nunca cambiarán. Italia se presentaba a este Mundial con un equipo que parecía apostar, por fin, por el fútbol de ataque. El seleccionador, Marcello Lippi, también hacía prever eso mismo. Pero eran meros espejismos. En la fase de grupos, Italia empezó bien, pero ya ante USA empezaron a mostrar su cara más "histórica", por así decirlo. Y hoy ha sido la confirmación oficial. Italia sigue siendo Italia.

Y eso que durante la primera mitad tuvieron varias oportunidades para adelantarse en el marcador, pero Luca Toni no logró acertar en ninguna de ellas, bien por escasos centímetros o bien por el buen hacer del portero australiano Schwarzer. Australia no se arrugaba y también tenía sus ocasiones, en especial una de Chipperfield que remató completamente solo en el área y Buffon detuvo en dos tiempos de manera casi milagrosa. Australia llevaba el ritmo del encuentro, tenía más el balón en su poder y seguía con su juego alegre de todo el Mundial. Pero enfrente estaba Italia, y por tanto las ocasiones llegaban en menos cantidad y menos claras. Con el empate a cero y un fútbol no muy vistoso pero al menos con oportunidades para ambos equipos se llegó al descanso. La segunda parte comenzó con una nueva ocasión para Luca Toni, que mandó el balón a las nubes en una de esas ocasiones que le han llevado a marcar 31 goles en la Serie A. Parece haber perdido su racha goleadora en la azzurra. Y dos minutos después, en el 50', la decoración del partido cambiaría radicalmente. El culpable fue el árbitro, el español Medina Cantalejo. Una nueva mancha en su historial.

Y es que todos recordamos el arbitraje de Medina Cantalejo en el Barça-Madrid de esta temporada, por poner un ejemplo cercano. No iba a ir al Mundial, y sólo la lesión de uno de los asistentes de Mejuto González le llevó a Alemania. No había estado mal en sus anteriores arbitrajes, pero hoy ha estado francamente mal. Expulsó a Materazzi por una falta en la frontal del área que sólo merecía la amarilla, decisión que condicionó el resto del partido. Italia, con 10, se dedicó a jugar a lo que mejor sabe: el catenaccio. Lippi sacó del campo a Toni para dar entrada al central Barzagli, y la azzurra acabó el partido con una 4-4-1, aunque por momentos defendían hasta 6 y
7 jugadores. Australia, ante esta tesitura, lo intentó una y otra vez, con jugadas, con centros, con paredes, con tiros lejanos, sacando a Aloisi... pero ni por esas. Era misión imposible perforar la meta defendida por Buffon. Y cuando todo el mundo pensaba que el partido llegaría a la prórroga, volvía a aparecer Medina Cantalejo, inventándose un penalty en el minuto 93. Totti fue el encargado de transformar la pena máxima y clasificar así a su selección para los cuartos de final. No hubo tiempo para más, ni tan siquiera para sacar de centro. Los australianos, tras un buen Mundial, vuelven a casa con la frente bien alta. Los italianos, fieles a su estilo de toda la vida, avanzan hacia los cuartos, donde se enfrentarán bien a Suiza o bien a Ucrania. Es la grandeza del fútbol. O la injusticia, que también.

[ Fotos: AFP / afp.com ]

Categorías: Mundial 2006

¿El fútbol que viene? Asia&Oceanía.

Salvo tremenda sorpresa ganesa, éste parece un mundial de los llamados "clásicos". Parece que los equipos europeos y americanos se jugarán el triunfo final. Si ya hablamos del fútbol africano como exponente del futuro, toca ahora analizar la historia de Asia en los mundiales. Además, añadiremos aquí las participaciones de Oceanía, históricamente ligada a Asia en las clasificaciones de la FIFA. De hecho incluso se ha planteado el abandono por parte de Australia de la Confederación de Fútbol de Oceanía, con lo que ello implica. Hay que decir que, a diferencia del fútbol africano, el asiático no ha experimentado un desarrollo paulatino a lo largo de los mundiales, sino que ha destacado en dos campeonatos aisladamente, y en una de ellas de una manera tremendamente sospechosa (todos sabéis a lo que me refiero). La crítica que aquí desarrollo es clara: Si el lema de la Confederación Asiática de Fútbol es "Asia es el futuro", aquí no podemos estar más en desacuerdo. Quizá algún día lleguen a estar a la altura del resto del mundo, pero no parece que estén siguiendo el camino correcto. Dejando este comentario a un lado, vamos a lo nuestro. Vamos a caminar por los senderos de la historia de los mundiales...

En 1930 no se presentó ninguna selección para participar en el mundial, y en 1934 sólo Palestina (protectorado inglés), acude a la fase previa, pero es eliminada por Egipto (también protectorado británico)por 7-1 en Egipto y 1-4 en territorio palestino. Éste aparece como el primer intento asiático por introducirse en el panorama futbolístico mundial. La primera vez que acude un equipo asiático a una fase final de un mundial es, pues, en Francia 1938. Fue (sin contar con Oceanía), el último continente en debutar en la competición, y lo hizo por medio de un país que ni siquiera era independiente: la actual Indonesia, colonia de los Países Bajos que acudió bajo el nombre de Indias Orientales Holandesas. No llegaría muy lejos: un 6-0 frente a Hungría pondría fin a la aventura indonesia en la primera fase (unos octavos de final, digamos).

Tras la Segunda Guerra Mundial la cosa iría a mejor, pero no repentinamente. En 1950 Israel sería derrotada por Yugoslavia en la repesca, mientras que Siria a su vez sería detenida en su camino por Turquía. Turquía (considerada hasta ese mundial como "asiática") se clasificaría, pero después decidiría no ir. En su lugar, la FIFA invitó a Francia, con lo que el cuadro se termina de perfilar con otra no participación asiática. Cuatro años después se celebraría el Mundial de Suiza 1954, y la selección que más logros ha conseguido para el fútbol asiático, Corea del Sur, debutaba en una fase final. Eliminando a Japón en el partido decisivo, se encuadraba en un grupo con Hungría, Turquía y Alemania. La especialidad del formato de este mundial hizo que sólo se enfrentara a los dos primeros, perdiendo 9-0 con los magiares y 7-0 con los otomanos. Vamos, tampoco fue para tirar cohetes, pero ya era algo. Última de grupo y eliminada en primera fase. No sería la última vez para un asiático. En 1958 pasó algo parecido a lo ocurrido en Brasil 50: Sudán elimina a Siria en la repesca y China se clasifica al vencer a Indonesia en el partido decisivo, pero finalmente decide no ir. En 1962 sólo Corea del Sur opta a la clasificación al final de las rondas previas, pero Yugoslavia se cruza en su camino en la repesca. Tras siete ediciones mundialistas, dos participaciones y dos eliminaciones en primera fase, 22 goles en contra y ninguno a favor, y por supuesto, ninguna victoria.

En Inglaterra 1966 la tendencia parecía que podía cambiar. Corea del Norte sorprendió a propios y a extraños e hizo el que era el mejor papel de una selección asiática hasta el mundial de Japón y Corea. Y lo hizo sin ayudas arbitrales (tanto es así que eliminó a Italia, más pruebas no se pueden pedir). Aunque debutó siendo derrotada por la URSS 3-0 (curioso, ¿no? un equipo comunista con un potencial que demostraría posteriormente va y pierde contra la gran potencia del bloque oriental... no vamos a especular más), y parecía que iba a seguir la senda de sus predecesoras, arrancó un empate ante Chile y venció sorprendentemente 1-0 a la misma Italia. Esos tres puntos le valían para pasar como segunda y enfrentarse al Portugal de Eusébio. El partido de cuartos de final fue épico, como ya sabréis. Corea del Norte se puso 0-3 arriba en 25 minutos. Parecía que nadie pararía a estos coreanos, y que en semis se enfrentarían a la anfitriona... pero no. Eusébio demostró lo que valía y marcando cuatro de los cinco goles de Portugal, consiguió la remontada histórica (marcador final: 5-3). Apabullante. Era un hito, sin duda. Hito que no tuvo continuidad en absoluto.

El mismo año de 1966 se fundaría la Confederación de Fútbol de Oceanía, y un ingrediente más se sumaba a la receta. Israel (que aún no estaba en la UEFA) y Australia se jugarían la plaza de ambas Confederaciones para el Mundial de México 1970. Israel se alzaría con la victoria y acudiría al torneo. Su papel fue decepcionante: Última de grupo, aunque empatando a 0 con Italia (italianos... siempre igual de goleadores) y a 1 con Suecia, perdió 2-0 con Uruguay. Habría que esperar cuatro años más. La nueva ocasión: Alemania Federal 1974. El sistema de clasificación: Idéntico. El campeón del grupo asiático fue Corea del Sur, pero fue superado por Australia, convirtiéndose así Oceanía en el último continente debutante, ocho años después de que se fundara la Conferencia pertinente. Australia no conseguiría ni una sola victoria, ni siquiera un mal gol, empató a 0 con Chile, perdió 3-0 con Alemania Federal y 2-0 con la Alemania "Democrática". De nuevo última de grupo y decepción en el hemisferio este. Parecía que ésta iba a ser una maldición eterna, y el mundial de Argentina 1978 no supuso una excepción: Irán sería el encargado, esta vez, de jugar el rol de la Cenicienta asiática. Aunque empataron a 1 con Escocia, perdieron sonadamente con Holanda y Perú (3-0 y 4-1 respectivamente). La historia de siempre: Última de grupo, sin victorias, y Corea del Norte sin heredera que valga. Podemos afirmar que, dado el papel asiático en estas cosas, que se limitaba a ocupar una plaza sin fuste, a empatar de vez en cuando, a cubrir un cupo, es cuestionable la ampliación de dicho cupo en 1982, pero bueno, si se hizo con todas las confederaciones, tampoco iban a sufrir un agravio comparativo.

Lo sorprendente es que, incluso yendo dos selecciones a España 1982, cada una, por separado, cumplieran el guión esperado paso por paso. Kuwait fue ocupando la primera de estas plazas, mientras que Nueva Zelanda se ganaría su pasaje a España en la repesca contra China. Entre las dos sumaron un punto (del Checoslovaquia - Kuwait, 1-1)y cuatro goles, dos de cada una. Últimas de grupo, ninguna victoria... bla, bla bla. Calco de esto fue el campeonato de México 1986. En esta ocasión Irak y Corea del Sur volverían a la carga. Corea consiguió el típico empate asiático ante Bulgaria, y perdía ante Argentina e Italia (menudo grupo, ¿o qué?). Irak por su parte ni eso: derrotas ante México, Bélgica y Paraguay. Últimas de grupo, ninguna victoria, cinco goles a favor en total (cuatro de ellos de Corea)por once en contra. Esta tendencia se mantendría hasta Italia 1990, donde Corea del Sur perdía con Bélgica (2-0), España (1-3) y Uruguay (0-1) y quedaba última de grupo con un pésimo bagaje. Emiratos Árabes Unidos no lo haría mejor, ni mucho menos. Colombia, Alemania y Yugoslavia les meterían, en total, 11 goles, consiguiendo sólo 2 a favor. La coletilla ya la sabéis, me cansé de repetirla.

En USA 1994 algo iba a cambiar. Por fin Asia justificaba su existencia como Confederación. Habían pasado 28 años en los que no se subía el escalón de ser últimos de grupo. Vergonzoso y vergonzante. Las selecciones de Corea del Sur (no se cansan) y Arabia Saudí lo superaron en esa ocasión. Lo de Corea tuvo cierto mérito: empataron con Bolivia y con España, dos puntos. La derrota ante Alemania les impidió pasar como uno de los mejores terceros, pero al menos no quedó cuarta. Arabia Saudí, por su lado, por fin, después de décadas de ignonimia, lo consiguió. Debutando con derrota ante la Holanda de Koeman por 2-1, venció por idéntico resultado a Marruecos y, lo que todavía es más sorprendente, 0-1 a Bélgia. Triple empate a puntos entre los dos europeos y el árabe. Arabia Saudí se clasifica como primera de grupo (aunque eso sí, empatando a todo con Holanda, no sólo a puntos, y no sabemos si pasó como primera por tarjetas amarillas, orden alfabético o por sorteo, pero el caso es que lo hizo por primera vez en la historia del fútbol asiático), y además el delantero saudí Saed Owairan conseguiría el que posiblemente fuera el gol del torneo. Luego en Octavos de final el sueño se acabaría, pues la selección que a la postre fue tercera, Suecia, les metió un 3-1 que los apeaba de la competición.

Aunque parecía que poco a poco podría cambiarse la tónica, Francia 1998 supuso un jarro de agua fría para la CAF. El cupo se subía de dos a cuatro equipos (no sé cuánto dinero dan los japos a la FIFA, pero esto empieza a ser sospechoso, Asia, que no había hecho nada nunca, cuatro plazas directas, mientras que Oceanía, en concreto Australia, que tampoco había conseguido ningún logro, pero tampoco había tenido oportunidad, se la pegaba una y otra vez contra el quinto sudamericano en la repesca. Se entiende que el equipo de los Socceros quieran irse a la Confederación Asiática, después de todo). Arabia repetía participación, como también Corea del Sur, mientras que Japón al fin debutaba en un Mundial e Irán volvía a la competición. Arabia Saudí quedó incardinada en el grupo de Francia y Dinamarca, con lo que poco pudo hacer, apenas un empate con Sudáfrica fue su pobre participación, con lo que quedaba de farolillo rojo del grupo. Corea debutó con derrota ante México, que tampoco era una gran selección ese año; luego, Holanda le metió un 5-0, mientras que Bélgica no pasó del empate a 1 contra la débil selección surcoreana. Japón lo hizo aún peor. Perdió los tres partidos y sólo consiguió meter un gol... ¡¡ante Jamaica!! Y después de este brillante debut se sabían clasificados para el siguiente mundial como organizadores. Irán hizo algo más. Aunque perdió con potencias como Alemania y Yugoslavia, derrotó a USA en un partido que se tomó como algo más que un simple encuentro deportivo (no es que las relaciones entre Irán y USA sean las mejores del mundo). Terceros de grupo con tres puntos. Por fuerte que parezca, era la tercera mejor actuación asiática de la historia en ese momento.

El Campeonato celebrado en Japón y Corea en 2002 significó el espaldarazo definitivo para la CAF. Sólo dos plazas había para la clasificación (pues los dos anfitriones, obviamente, iban de balde), y fueron ocupadas por China y Arabia Saudí (su cuarto mundial consecutivo). La Organización fue impecable, sin duda: Estadios increibles, marketing impecable, afición de alquiler para todos, buenas comunicaciones, estupenda infraestructura hotelera... hacer un acontecimiento como éste en países superdesarrollados tiene sus pros. Quizá el mayor de todos ellos es abrir el mercado asiático para el merchandising del fútbol europeo aún más. Lo cierto es que China y Arabia Saudí hicieron idéntico papel: Cero puntos, cero goles a favor, 9 goles en contra en el caso chino, y 12 en el caso saudí. ¿Catástrofe asiática? No, Japón y Corea estaban ahí para defender el orgullo continental. Siendo cabezas de serie, sus grupos no incluían a Brasil o Turquía (que sí estaban en el de China), ni tampoco Alemania, Irlanda o Camerún (grupo de Arabia). Japón quedó emparejada con las superpotencias de Bélgica, Rusia y Túnez. Con Bélgica se empató a dos, que tampoco era plan de dar la campanada, pero con Rusia y Túnez se pudo, épicamente, conseguir la victoria. En octavos de final, los nipones se verían las caras con Turquía, un equipo que asombró a propios y a extraños en ese campeonato, y que eliminaba a Japón por 1-0. Si lo de Japón es relativamente normal para un organizador, lo de Corea no tiene nombre. Su grupo parecía, a priori, más difícil: nada menos que Portugal, Polonia y USA. Fue un grupo igualado en el que Corea del Sur sólo perdió dos puntos ante USA, que pasó también en el grupo dejando en la cuneta a los dos europeos, con tres puntos cada uno. A partir de ahí, y tras la eliminación de Japón, había que hacer algo, ¿no? Italia era el primer escollo en el camino hacia el infinito. Dudo muchísimo que en un prórroga completa hubiese acabado pasando Corea, pero el arbitraje y el Gol de Oro empezaron a sonrojar la cara de los altos jerifaltes de la FIFA. Si Rimet levantara la cabeza. La vergüenza se acabaría apoderando de ellos en cuartos de final. Dos goles injustamente anulados, un penalty parado incorrectamente por el portero coreano y España se convertía en la siguiente víctima. Ya había un anfitrión en las semifinales. Al menos no pasó de ahí. Alemania en semis y Turquía en el tercer y cuarto puesto les tumbaron y no pudieron subir al podio, que ya estaba bien (aviso legal: este párrafo es muy subjetivo, pero para no serlo...).

En el actual mundial de Alemania 2006, los cuatro participantes asiáticos han sido eliminados en primera fase. Irán, Japón y Arabia Saudí, con un punto, últimos de grupo. Corea, tras ganar a Togo y empatar con Francia en el último minuto, como terceros. Sólo Australia, 30 años tras su debut, en su segunda participación, ha conseguido salvar la honrilla oriental: segundos de un grupo con Brasil y Croacia, tuteando a los maestros del "jogo bonito". La mala suerte, y quízá el pago de deudas atrasadas a Italia, dejan fuera del torneo al equipo austral en octavos, como no podía ser de otra manera: en el último minuto, de penalty injusto, tras haber dominado todo el partido y contra los azurri. Veremos qué pasa de aquí en adelante, en Sudáfrica y más allá.

domingo, 25 de junio de 2006

Alemania, imparable. Argentina, con dudas.

Alemania ya ha avisado al mundo: quiere este Mundial. Y lo demuestra arrasando a sus rivales. Tienen una fe ciega en sus posibilidades, y salen a por el partido desde el inicio sin importarles quién está enfrente. Contra Costa Rica ganaron a base de zapatazos y más ímpetu que buen juego. Ante Polonia ganaron por convicción en sí mismos y por "cansinos", si así lo preferís. Ante Ecuador se dieron un festín. Y ante Suecia, en el partido que abría los octavos de final de este Mundial, se dedicaron a machacar sin piedad a los Larsson, Ibrahimovic y compañía. Impresionante el partido de los germanos. Desde el primer minuto fueron a por la victoria, apabullando a su rival. A los 12 minutos ya se habían puesto 2-0 gracias a un genial Klose y a un Podolski que ya lleva tres goles. Otra selección se habría echado para atrás con esa ventaja, pero Alemania va a por todas en este Mundial. No quiere que nadie le tosa. Hay una comunión perfecta entre público y jugadores. Saben a lo que juegan, y saben lo que quieren. Mucho se ha hablado de si es la selección alemana con menos talento desde hace muchísimos años, pero ahí están, en cuartos, con cuatro victorias y con una sensación de poderío impresionante. Va a costar quitarles la ilusión de llevarse su Mundial.

Hoy, los suecos se han podido llevar media docena de goles de no ser por el magistral partido de su portero Isaksson, un joven guardamente que está llamado a ser uno de los mejores del mundo en poco tiempo. Klose ha jugado de una manera impresionante, no es sólo un goleador nato que tiene el gol entre ceja y ceja. También sabe dar goles a sus compañeros, como ha hecho con Podolski hoy. Impresionante su jugada en el segundo gol, llevándose a tres defensas consigo y dejando a Lukas completamente solo. Ballack ha tirado unas 10 veces a portería, pero Isaksson ha sido un muro. Incluso la defensa ha estado bien. Y para rematar la faena, los suecos les han ayudado fallando un penalty que Larsson mandó a las nubes de Munich. El único pero que encontramos en esta gran Alemania está en el banquillo (y no es Klinsmann): se llama Oliver Kahn. Sigue sin aceptar su suplencia, y su rostro serio, casi enfadado, mientras sus compañeros celebraban los goles era todo un poema. Sólo le falta celebrar los goles del rival. Antepone sus intereses personales al bien común de la Selección... y eso nunca es bueno. Pero el equipo sigue su marcha imparable hacia Berlín. Su próxima parada: Argentina.

Una Argentina que sufrió de lo lindo para eliminar a México. Los aztecas salieron dispuestos a dar la sorpresa y a los 6 minutos ya estaban por delante con un gol de Márquez en una buena jugada de estrategia, en la que consiguió entrar solo por el lateral del área. Pero poco le duró la alegría a los de Ricardo La Volpe, puesto que cuatro minutos más tarde empataba Hernán Crespo, ayudado (mucho) por Jared Borgetti. Pese al eléctrico inicio del partido, el marcador no se movería más en los 90 minutos reglamentarios. Ambos equipos gozaron de oportunidades para adelantarse, sobre todo una clarísima del propio Crespo, que cruzó en exceso un balón cuando estaba solo ante Oswaldo Sánchez. México jugó un gran partido, con una pareja de centrales formada por Osorio y Salcido impresionante (¿se habrá fijado en ellos algún secretario técnico español?), Márquez incrustado en el medio campo comodísimo, Pardo dirigiendo perfectamente hasta su cambio por Torrado, que también estuvo a un gran nivel (y pensar que casi viene a Murcia...) y arriba dos grandes delanteros como Fonseca y Borgetti (¿cómo es posible que estuviera hasta el 2005 sin salir de México?). Sin embargo, arriba carecían de ocasiones claras de gol, y eso, evidentemente, es lo cuenta al final del partido. Tácticamente el duelo era terrible, y el ritmo de partido, ya cansino de por sí (jugando Argentina, ¿qué se puede esperar?), bajó aún más en la segunda mitad, llevando el partido a la prórroga, donde un zurriagazo impresionante del atlético Maxi Rodríguez decidió el partido. Su gol fue sencillamente espectacular, probablemente acabe siendo el mejor gol del Mundial. México ya quedó sin capacidad de reacción y acabó cayendo ante el peso de su historia; una historia que dice que sólo es capaz de superar los octavos de final cuando organiza el campeonato.

Os dejo el vídeo del gol de Maxi porque, realmente, merece la pena.



[ Fotos: AFP / afp.com © ]
[ Vídeo: Fútbol arte ]

Categorías: Mundial 2006