lunes, 13 de noviembre de 2006

Hasta siempre vieja. Gracias por todo

El Real Murcia ya ha dicho adiós a La Condomina. El vetusto estadio de la Puerta de Orihuela no volverá a acoger un encuentro del equipo grana como local tras 82 años. Han sido 82 años de alegrías, de tristezas, de emociones, de sinsabores, ascensos y descensos, partidos memorables, goles y goleadas para el recuerdo, actuaciones increíbles de grandes estrellas del fútbol de todas las épocas, 82 años de referencia para el fútbol murciano e incluso del fútbol nacional ("¡Gol en La Condomina!" era mucho más mítico que el ahora añorado "¡Gol en Las Gaunas!"). Ochenta y dos años que perdurarán para siempre en la retina de los murcianistas.

Muy lejano queda ya aquél 25 de diciembre de 1924 en el que el Martinenc, uno de los equipos más fuertes de la época, caía derrotado por 3-1 ante el Real Murcia en el primer partido de la historia de La Condomina; el honor de lograr el primer tanto de la historia lo tuvo el delantero murcianista Ariño, y el primer 'once' grana, con "formación futbolín" (2-3-5), era el formado por Juseph; Pagán, Pardo; Montoro, Larger, Marcos; Ricardo, Ariño, Thompson, Tomás Castro y Servet.

Desde entonces, el coliseo grana ha vivido cinco ascensos de categoría (los demás ascensos granas se consiguieron fuera): Cuatro a Primera División (43-44: 4-1 al Zaragoza; 62-63: 1-1 con el Levante; 79-80: 3-2 al Depor y 2002-03: 1-0 de nuevo al Levante) y uno a Segunda (71-72: 2-1 al Jaén). En el lado opuesto están las amargas tardes que supusieron los descensos de categoría vividos. Unos más trágicos que otros por la forma de producirse (no es lo mismo descender en la última jornada que a falta de 5 partidos), pero todos tristes. Sonado fue el primer descenso vivido en La Condomina, allá por la 46-47 (de hecho, ése fue el segundo descenso de categoría del Real Murcia en toda su historia; el primero fue en la 40-41 en Zaragoza), cuando el Real se enfrentaba al Español en la última jornada. Un empate permitiría al conjunto grana mantenerse en Primera por cuarta temporada consecutiva (logro que aún hoy no se ha conseguido), pero dos goles de Calvo (el último a 10 minutos del final) condenaron al Murcia al descenso de categoría, salvándose el propio Español. O el de la 64-65, donde Real Murcia y Real Betis llegaron empatados a la última jornada, con ventaja por gol-average de los verdiblancos. Los grana se enfrentaban en casa al Oviedo, ya descendido, mientras que los de Heliópolis visitaban el Camp Nou (ese año quedó 6º el Barça). Ambos partidos finalizaron 0-0 y el Real Murcia volvía a descender a Segunda.El último descenso que se vivió en el templo murcianista fue en la 2003-04, la última temporada hasta la fecha en Primera. El Real Murcia estuvo media liga virtualmente descendido, y lo consumó ante el Betis en la jornada 33 tras perder 0-1.

Son los partidos que siempre quedan en las estadísticas, pero ha habido más partidos trascendentales allí, como el último partido a vida o muerte en 2002 ante el Jaén, los siempre emocionantes partidos de Copa (el último gran partido copero de La Condomina fue el Murcia-Depor de cuartos de final de la 2002-2003), las liguillas de Segunda B, las promociones de ascenso (la última, 0-0 ante el Zaragoza (5-1 allí) del 91), y tantos y tantos otros que, sin tener una gran trascendencia, quedaron marcados a fuego en la memoria colectiva del murcianismo (el 3-1 a la Real Sociedad campeona de Liga en la primera jornada de la 83-84, el derby contra el Cartago con el estadio casi a rebosar en Tercera, los derbys y grandes partidos de Segunda B, los duelos contra el Imperial en los 70, el 2-0 al Barcelona de Cruyff en la 88-89 (última victoria ante los azulgrana) con el equipo penúltimo (luego no serviría para salvarse), o el 2-1 al Madrid en la 2003-2004, último partido de Primera disputado en La Condomina).


Muchas son las historias vividas en este histórico estadio por la afición murcianista, y no todas relacionadas directamente con el fútbol. Las hogueras en la lateral en Segunda B, el inconfundible olor a puro (y lo que no es puro), la incomodidad del cemento, los "abonados de azotea", los "el niño viene conmigo" para poder entrar por la cara, encierros, jugadores que hablan con aficionados en pleno partido, ese escudo mítico del parking, «¡sentáos que no vemos!», alegrías, llantos, amigos de toda la vida... tantas y tantas historias que sería imposible reunirlas todas aquí.

La despedida en sí no estuvo mal, pero pudo ser mejor. Por alguna razón que pocas mentes logran comprender, el club no colaboró en nada y la organización corrió enteramente a cargo de La 7 y de la FEPEMUR, que trajeron a varios futbolístas históricos del Real, organizaron una paella y el Macho Figueroa leyó un manifiesto antes del partido y se mostraron varias fotografías históricas del estadio... una pena la desidia del club. Y como en la mayoría de las fiestas futbolísticas, el partido se perdió, por lo que el Real Murcia se despide del estadio con una derrota en sus últimos partidos en Liga y Copa. Paradójica despedida que se podría decir que resume a la perfección la historia sufridora tanto del Real Murcia como de La Condomina. Muchas lágrimas en la grada como colofón final, y es que 82 años dan para muchos recuerdos... nada será igual en la Nueva, aunque quizá todo sea mejor.

Para finalizar, un hermoso y emocionante vídeo homenaje.



Hasta siempre vieja. Nunca te olvidaremos.

4 comentarios:

Tom dijo...

Cuando quieres, hasta escribes bien cabroncete XD.

Rifle for vicepresident now!!

Rifle dijo...

¿Vice?

Boh... yo si no soy presi de algo no lo quiero :PPP

Anónimo dijo...

Nadie añoraba mas el "Gol en La Condomina" que el "Gol en Las Gaunas", no mientas

Anónimo dijo...

Buaaah he llorado y todo con el vídeo, gracias por colgarlo.